La diabetes es una problemática de salud que crece de manera alarmante a nivel mundial, y nuestra región no es la excepción. El aumento de la obesidad, los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo son factores que impulsan su incidencia. Para profundizar sobre este tema, la médica cardióloga Lorena Brocal dialogó con INFOPICO RADIO 99.9 y brindó claves para la detección temprana, la prevención y la comprensión de sus graves consecuencias cardiovasculares.
En pocas líneas
- La diabetes está aumentando en la región debido a la inactividad física, malos hábitos alimenticios y obesidad.
- La Dra. Brocal recomienda análisis de sangre para la detección temprana (incluso prediabetes) y no esperar a tener síntomas.
- Los hábitos y el entorno (epigenética) influyen mucho más (80%) que la genética (20%) en el desarrollo de la diabetes.
- La diabetes incrementa significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, y la prevención debe comenzar en el hogar con buenos hábitos y educación desde la infancia.
“La incidencia viene aumentando y las perspectivas para dentro de un par de años siguen siendo cada vez más altas”, advirtió Brocal al inicio de la charla. La especialista atribuyó esta tendencia directamente “al aumento de la inactividad física, de los malos hábitos, la mala alimentación y de la creciente obesidad que hay en este último tiempo”.
Síntomas y diagnóstico: ¿cuándo consultar?
Si bien muchas personas pueden no presentar síntomas evidentes, la doctora señaló algunas señales de alerta que deben motivar una consulta médica inmediata. Entre ellas se encuentran:
- Sed excesiva.
- Necesidad de orinar con mucha frecuencia.
- Cansancio y malestar general.
- Aumento del apetito.
- Descenso brusco de peso sin causa aparente.
Sin embargo, Brocal fue enfática en que no se debe esperar a tener síntomas. “Lo primero que hay que hacer es hacer una consulta para poder hacer un análisis de laboratorio”, explicó. Un simple análisis de sangre puede determinar los niveles de glucemia en ayunas y diagnosticar no solo la diabetes, sino también la prediabetes, una etapa crucial donde todavía se puede intervenir para “evitar la progresión de la enfermedad”.
El rol de los hábitos sobre la genética
Uno de los mitos más extendidos es que la diabetes es una enfermedad puramente hereditaria. La cardióloga desmitificó esta idea, explicando el concepto de epigenética.
“La realidad es que la genética determina el 20% de lo que nos va a ocurrir. La epigenética es la que ha demostrado cómo influye tu entorno, y eso tiene que ver con el ambiente en el que vivís, la gente con la que te rodeás y con tus hábitos. Esa influencia puede modificar en un 80% el comportamiento de tus genes”, detalló Brocal.
En términos sencillos, aunque no podemos cambiar nuestro ADN, nuestras conductas y nuestro estilo de vida pueden “activar o desactivar” la predisposición a ciertas enfermedades. “El 80% de eso pesa mucho más que el 20% de la genética”, sentenció.
El corazón, una de las principales víctimas
Como especialista en cardiología, Lorena Brocal alertó sobre la estrecha y peligrosa relación entre la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. “La diabetes multiplica por dos o por tres la posibilidad de enfermedad cardiovascular, de accidente cerebrovascular, de infarto o insuficiencia cardíaca”, afirmó, y agregó un dato contundente: “El 11% de las muertes cardiovasculares están relacionadas con la diabetes”.
El daño comienza a nivel microscópico. “El aumento de la glucosa y de la insulina es lo que empieza a dañar la pared que recubre nuestro endotelio (la capa interna de las arterias). Después, esa pared lastimada genera un proceso de inflamación que predispone a que se pegue todo el colesterol. El proceso inicial empieza con el azúcar”, explicó.
La prevención empieza en casa y en la infancia
La preocupación se extiende a los más chicos, donde la obesidad infantil ha crecido de forma alarmante. Brocal vinculó este fenómeno al sedentarismo asociado a las pantallas y a una dieta rica en bebidas azucaradas y ultraprocesados. Para la doctora, la solución no está en la escuela, sino en el hogar.
“La educación tiene que ser en el hogar. La primera medida tiene que ser disminuir el uso de alimentos ultraprocesados”, sostuvo. Remarcó que los padres son el principal ejemplo y los responsables de las compras del hogar. “No hay manera de que yo quiera que mis hijos coman verduras si yo no lo hago. Hasta que no lo ven, que es un hábito en vos, no lo van a copiar”, concluyó, subrayando que la lucha contra la diabetes es, fundamentalmente, una cuestión de educación y hábitos familiares.

