En una acción coordinada para combatir las picadas y las conductas temerarias en la vía pública, la Fiscalía de General Pico, encabezada por el fiscal Juan Pellegrino, llevó a cabo una serie de allanamientos que culminaron con el secuestro de cuatro motocicletas. Los vehículos estaban identificados en una investigación por realizar maniobras peligrosas que ponían en riesgo la seguridad de los vecinos.
La investigación se inició el pasado 16 de diciembre, cuando la Brigada de Investigaciones tomó conocimiento de un grupo de motociclistas que circulaban por distintas zonas de la ciudad, principalmente en áreas de alta densidad de tránsito, cometiendo graves imprudencias. Según detalló Pellegrino en diálogo con INFOPICO.COM, los conductores cruzaban semáforos en rojo, no utilizaban casco y, fundamentalmente, realizaban maniobras de destreza como el “willy” (levantar la rueda delantera).
“Se trabajó, se hizo un informe muy, muy completo”, afirmó el fiscal. Con las pruebas recolectadas, la fiscalía solicitó las órdenes de allanamiento, las cuales fueron autorizadas por la jueza de control Ana Laura Ruffini. Los procedimientos se efectivizaron a primera hora de este viernes con resultados positivos, logrando el secuestro de los cuatro rodados investigados.
Los responsables de las motocicletas fueron notificados y próximamente serán citados a declaración de imputado para ser formalizados por el delito contemplado en el artículo 193 bis del Código Penal, comúnmente conocido como “picadas ilegales”.
La diferencia entre un delito y una infracción de tránsito
El fiscal Pellegrino aprovechó la ocasión para deslindar las responsabilidades y aclarar qué tipo de conductas son perseguidas por el Ministerio Público Fiscal. Explicó que las investigaciones penales se centran en maniobras de destreza y velocidad que atentan contra la seguridad pública, como las picadas en zonas no autorizadas o acrobacias como el “willy” o el “Superman” (acostarse sobre el vehículo en movimiento).
“Es muy común que esto ocurra cerca del Parque Belgrano, sobre la calle 9, o en la avenida Brunengo”, ejemplificó. En estos casos, la intervención es directa por la presunta comisión de un hecho delictivo.
Por otro lado, aclaró que otras faltas como circular con el escape libre, cruzar un semáforo en rojo o no usar casco, si bien son infracciones, corresponden a la órbita administrativa del Juzgado de Faltas Municipal y no constituyen, por sí solas, un delito penal. “En los casos de maniobras peligrosas interveníamos, intervenimos y vamos a seguir interviniendo”, concluyó Pellegrino, reafirmando el compromiso de la fiscalía con la seguridad vial.

