La creencia popular ha sostenido durante mucho tiempo que el café es perjudicial para la salud cardiovascular, asociándolo con el aumento de la presión arterial y las arritmias. Sin embargo, estudios recientes están desafiando esta idea. En su columna en INFOPICO RADIO 99.9, la médica especialista en cardiología, Lorena Brocal, compartió información actualizada para desmitificar el consumo de esta popular infusión y explicar sus beneficios cuando se consume de manera adecuada.
En pocas líneas
- Estudios recientes desafían la creencia popular de que el café es perjudicial para la salud cardiovascular, sugiriendo incluso efectos protectores.
- El consumo moderado de café (1-3 tazas diarias) se asocia con una menor mortalidad por diversas causas y menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Para obtener beneficios, se recomienda consumir café tostado sin agregados como azúcar o grasas, preferentemente antes de las 15:00.
- La Dra. Brocal advierte sobre el aumento de consultas cardiológicas en adolescentes y la necesidad de chequeos preventivos antes de iniciar actividades deportivas.
“Me pareció interesante porque me ocurre mucho en el consultorio esta pregunta, y quizás del concepto que tiene la población arraigado de que el café aumenta la presión y es malo para el corazón”, comenzó Brocal, destacando la necesidad de compartir nueva evidencia científica con la comunidad.
Nuevos estudios respaldan su consumo moderado
La cardióloga citó varias investigaciones publicadas en prestigiosas revistas científicas que no solo desmienten los viejos temores, sino que también revelan efectos protectores. Uno de los estudios más relevantes se centró en pacientes con fibrilación auricular, una de las arritmias más frecuentes.
“Un estudio nuevo ha demostrado que en aquellos pacientes que fueron sometidos a ablación de la arritmia, los que consumieron café después del procedimiento tuvieron un 39% menos de riesgo de volver a repetir el episodio de arritmia”, explicó la especialista. Este dato es significativo, ya que contradice la idea de que el café es una sustancia “proarritmógena”.
Otro estudio, de julio de este año, analizó los efectos del café tanto en personas sanas como en aquellas con enfermedad cardiovascular y cerebrovascular. Los resultados fueron contundentes: “El beneficio fue claro para todos los grupos, con una disminución de la mortalidad por todas las causas de casi el 25% e incluso un 35% menos de riesgo de enfermedad cardiovascular en aquellos que consumían de una a tres tazas por día”, detalló Brocal.
Las claves para un consumo beneficioso
La especialista fue enfática en que los beneficios están directamente ligados a la forma en que se consume el café. Un estudio a gran escala con 46 mil pacientes demostró que el impacto positivo disminuía considerablemente cuando se añadían aditivos.
“Si tenemos que dejar un mensaje claro, sería que el consumo de café sí es beneficioso, pero hay que prestar atención a qué tipo de café tomamos y cómo lo preparamos”, afirmó. Para aprovechar sus propiedades, la doctora Brocal recomendó:
- Cantidad: Consumir de una a tres tazas por día, lo que equivale a unos 400 miligramos de cafeína.
- Sin agregados nocivos: Evitar el azúcar y las grasas saturadas. Se puede añadir leche o bebidas vegetales sin azúcar.
- Tipo de café: Optar por café tostado en lugar de torrado, ya que este último contiene azúcar agregado en su proceso de elaboración.
- Horario: Consumirlo preferentemente antes de las 15:00 horas para no interferir con los ciclos de sueño.
Además, compartió un consejo para quienes realizan actividad física: “Se puede agregar una cucharadita de cacao amargo, que también tiene beneficios antioxidantes y ha demostrado mejorar la salud endotelial. El café amargo con una cucharadita de cacao sería una buena receta como pre-entreno”.
Aumento de consultas en adolescentes y la importancia de los chequeos
En otro tramo de la entrevista, la doctora Brocal se refirió a un aumento en las consultas cardiológicas por parte de adolescentes. “Estamos viendo adolescentes mucho más frecuentemente que antes”, señaló. A menudo, los jóvenes acuden por síntomas como palpitaciones, dolor de pecho o cansancio, que en un alto porcentaje se deben a la falta de entrenamiento y al sedentarismo.
En este contexto, la especialista subrayó la escasa cultura de los controles preventivos en jóvenes que inician actividades deportivas. “Está faltando el control de aquellos que van a hacer deporte. No veo en esa proporción que al inicio de la actividad haya muchos adolescentes que consulten para ver si están preparados”, advirtió.
Finalmente, recomendó que los clubes deportivos, especialmente en niveles competitivos, exijan controles más exhaustivos.
“Sería al menos razonable que los niños tuvieran un ecocardiograma, una prueba de esfuerzo, un electro. Una consulta al cardiólogo específicamente antes de iniciar una actividad deportiva. Hemos visto casos recientes de muerte súbita en el deporte y no hay otra forma de prevenirlo”, concluyó.

