El gobernador Sergio Ziliotto firmó el Decreto N° 445 mediante el cual se acepta la dimisión indeclinable de Sebastián Alejandro Mendiara al cargo de fiscal general de la Tercera Circunscripción Judicial. El funcionario, que enfrentaba un inminente jury de enjuiciamiento por graves denuncias en su contra, argumentó motivos personales en su salida y dejó su puesto tras permanecer en funciones desde noviembre de 2023.
La carta de renuncia y el fin de su gestión
En el texto de su dimisión, dirigida directamente al mandatario provincial, Mendiara señaló que su decisión respondió a “razones de índole personal que tornan conveniente dar un paso al costado, entendiendo que ello resulta lo más adecuado para el funcionamiento del Ministerio Público Fiscal y el fortalecimiento de sus instituciones”.
A pesar de los múltiples escándalos de dominio público que precipitaron su salida, el ahora exfiscal aprovechó la misiva para agradecerle a Ziliotto “por la confianza depositada oportunamente para el ejercicio de tan alta responsabilidad”. Además, destacó “el acompañamiento de colegas, funcionarios y personal que integran el sistema de administración de justicia”.
En la nota, Mendiara indicó que ejerció sus funciones en General Acha “con responsabilidad, compromiso institucional y plena convicción en la defensa de la legalidad y el interés público”. Finalmente, dejó constancia de su voluntad de “colaborar en todo lo necesario para asegurar una transición ordenada y respetuosa de las funciones que el cargo exige”.
La presentación ante el tribunal
Tanto la nota de renuncia como el decreto de aceptación oficial —que fue rubricado también por el ministro de Seguridad y Justicia, Horacio Esteban di Nápoli— fueron entregados en las últimas horas a la presidencia del Jurado de Enjuiciamiento. La encargada de acercar la documentación y oficializar la retirada fue la abogada Selia Domínguez Ardohain, quien actuaba como codefensora de Mendiara en el proceso.
Con esta maniobra, el exfuncionario logró eludir el proceso de destitución. En dicho jury, Mendiara había sido imputado formalmente por “desorden de conducta”, una causal de remoción que se encuentra expresamente prevista en el artículo 21, inciso 2° de la Ley provincial N.º 313 de Jurado de Enjuiciamiento.
El peso de los antecedentes
Cabe recordar que el tribunal, integrado por legisladores, abogados de la matrícula y presidido por el titular del STJ, Eduardo Fernández Mendía, se aprestaba a juzgarlo por una seguidilla de hechos repudiables.
Entre las acusaciones que lo acorralaron figuraban un altercado policial a la salida de un boliche en Victorica —donde se mostró errático, en aparente estado de ebriedad y chapeando con su cargo—; una agresión física a un adolescente de 15 años al que tomó del cuello tras un partido de fútbol; y graves denuncias por maltrato, insultos y hostigamiento sistemático hacia un secretario de su propia dependencia, situación que derivó en la licencia psiquiátrica del trabajador afectado.

