Por Jimena Asquini
La técnica en floricultura Jimena Asquini visitó los estudios de INFOPICO RADIO 99.9 para compartir su conocimiento sobre el arbolado urbano, la regulación de la temperatura a través de los espacios verdes y alertar sobre dos plagas comunes en esta época del año: la “chicharrita espumosa” y el “mal del ciprés”.
En pocas líneas
- Jimena Asquini destacó el rol del arbolado urbano en la regulación de la temperatura y elogió el estado de forestación de General Pico, basado en una ordenanza modelo.
- La especialista resaltó la importancia del mantenimiento y cuidado de los árboles, enfatizando la colaboración vecinal y la necesidad de fiscalización municipal.
- Asquini alertó sobre la plaga de la “chicharrita espumosa”, recomendando el uso de insecticidas orgánicos para controlar su impacto.
- También advirtió sobre el “mal del ciprés”, enfatizando la necesidad de una aplicación urgente de insecticida y fungicida sistémicos, junto con aceite emulsionable, para evitar la muerte de las coníferas.
Asquini comenzó destacando el rol fundamental que cumplen las plantas y los espacios verdes en la mitigación del calor en las ciudades. “La temperatura la absorben las plantas y liberan humedad. Eso produce que haya mayor humedad relativa y que tengas menos sensación de calor”, explicó. Comparó la diferencia térmica entre zonas parquizadas y áreas sin forestación, señalando que es “mucho más elevada” en estas últimas. Mencionó como ejemplo los “techos verdes”, una práctica obligatoria por ley en ciudades como Capital Federal, que no solo mejora el medio ambiente sino también la climatización de los edificios.
General Pico, una ciudad bien forestada con el desafío del mantenimiento
La especialista elogió el estado del arbolado en General Pico, describiéndola como “una ciudad muy forestada”. Atribuyó este éxito a “una ordenanza muy bien hecha, hace muchos años atrás, donde se ha cumplido”. Según Asquini, esta normativa fue tan bien elaborada que hoy es utilizada como modelo por otros municipios y hasta en carreras universitarias.
Sin embargo, señaló que el principal desafío actual es el cumplimiento y la fiscalización. “La ordenanza está, las multas están, pero por ahí es difícil hacerlas cumplir. Falta personal para poder cubrir eso y poder multar”, comentó. En relación a las nuevas plantaciones, Asquini enfatizó la importancia del cuidado posterior. “Lo importante no es tanto colocar, sino el mantenimiento posterior”, afirmó.
“Es preferible ir plantando de a poco, pero mantener lo poco que vos plantás y así avanzar. Una vez que pasaron los primeros dos o tres años del árbol, ya se desarrolló y se adaptó”, detalló la técnica.
Además, hizo un llamado a la colaboración de la comunidad: “La ayuda del vecino es fundamental. Si ves que el árbol de la vereda tuyo está reseco, ya que baldeas la vereda, echale un balde de agua a la planta. Casi te diría que el 80% del éxito va a depender de la ayuda del vecino”.
Alerta por la “chicharrita espumosa”
Entrando en las problemáticas de la temporada, Asquini advirtió sobre la aparición de la “chicharrita espumosa”. Explicó que en esta época nacen las ninfas, un estado juvenil del insecto, que se alimentan de la savia de los árboles. “La savia pasa por los intestinos y forma una espuma, pero una espuma literal, como si agarraras jabón de la máquina de lavar”, describió.
Esta espuma, que a veces gotea y forma charcos al pie del árbol, es una señal de alerta. El daño se produce porque la succión masiva de savia por parte de las ninfas puede secar ramas enteras. “Donde ella pica para absorber la savia, produce una herida y por esa herida ingresan varios hongos después. Arranca la pudrición interna de la planta y se termina secando toda la rama”, advirtió.
Para combatirla, recomendó “hacer aplicaciones de algún producto insecticida, en lo posible orgánico, como por ejemplo el aceite de neem o el jabón potásico”, para no afectar a otros insectos benéficos. Aclaró que el objetivo no es eliminar a todas las chicharras, sino controlar la plaga en los lugares donde causa un daño significativo.
Cuidado con el “mal del ciprés”
Finalmente, Asquini alertó sobre otra afección común en esta época: el “mal del ciprés”, que afecta a coníferas como juníperus, tuyas y cipreses. Los síntomas son manchas secas que comienzan a aparecer en las plantas.
“Empieza ahora y continúa durante todo el verano y eso sí mata la planta”, subrayó. La experta fue contundente con la recomendación: “Apliquen urgente tres productos: un insecticida sistémico, un fungicida sistémico y un aceite emulsionable”. Explicó que la acción rápida es crucial, ya que “en las coníferas no hay posibilidad de recuperación de ramificación, no tiene la posibilidad de brotar de vuelta y eso hace que se te arruine, por ejemplo, un cerco o una cortina de viento”.


