Con la llegada del “veranito” y las temperaturas más cálidas, la preocupación por la proliferación de mosquitos aumenta en la región. En este contexto, la técnica en floricultura Jimena Asquini, en diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, ofreció una recomendación crucial para el control biológico de estas plagas: proteger a los alguaciles y libélulas.
La especialista hizo hincapié en la importancia de no ahuyentar ni matar a estos insectos, que comúnmente se ven volando cerca de piletas y estanques.
“Recuerden de no correrlos, los alguaciles, las libélulas. Porque ellos ponen huevos donde están los huevos de los mosquitos y se alimentan de las larvas de los mosquitos”, explicó Asquini.
Según detalló la técnica, estos insectos son “un benéfico muy grande” en la lucha contra los mosquitos. Su ciclo de vida está directamente ligado al control de las larvas que se desarrollan en el agua.
Asquini también desmitificó la creencia popular de que su presencia simplemente anuncia lluvia. Si bien es cierto que se los ve más activos antes de una tormenta, esto tiene una explicación biológica: “Cuando está por empezar la tormenta, la presión es baja atmosférica, entonces van a ver que los alguaciles están poniendo huevos dentro del agua”.
La experta describió cómo identificar este comportamiento: “Es muy fácil darte cuenta que están oviponiendo, están poniendo huevos, porque bajan la cola sobre el agua y apoyan la cola en el agua”.
Este acto, según Asquini, es deliberado. Los huevos de las libélulas se depositan en los márgenes de las piletas o estanques, “que es ahí donde están los huevos de los mosquitos”. Al eclosionar, las larvas de los alguaciles se alimentan activamente de las larvas de los mosquitos, impidiendo que lleguen a su etapa adulta.
“Entonces es un benéfico. No hay que ahuyentarlos, no hay que matarlos, hay que dejarlos que funcionen”, concluyó la especialista.

