La Asociación de Veteranos “Alberto Amesgaray” lanzó una conmovedora iniciativa que busca plasmar 632 murales en toda la ciudad, uno por cada soldado caído en el conflicto del Atlántico Sur. Convocan a instituciones y vecinos a ceder un tapial para mantener viva la memoria.
Con el firme propósito de profundizar la tarea de “malvinización” en General Pico, la “Asociación de Veteranos de Malvinas Alberto Amesgaray” ha puesto en marcha un ambicioso y emotivo proyecto: crear un mural por cada uno de los 632 héroes que perdieron la vida en la guerra de 1982. La iniciativa invita a toda la comunidad a ser parte activa de este homenaje.
La propuesta consiste en que instituciones, comercios y vecinos particulares cedan un muro o tapial de sus propiedades para que allí se pinte el nombre y apellido de un caído en combate. Uno de los primeros murales ya fue realizado en la Escuela 66, marcando el inicio de un camino que busca sembrar la memoria en cada rincón de la ciudad.
Diego Morano, referente de la asociación, explicó que se trata de “una iniciativa para plasmar en las escuelas y en los tapiales de los vecinos, los nombres de los 632 caídos. Pedimos que nos brinden su tapial para escribir el nombre de alguno de los caídos en la gesta de Malvinas”.
Cada intervención artística tendrá un diseño unificado: la silueta de las Islas Malvinas con un sol en el medio, acompañada por el nombre del soldado homenajeado y el número de mural correspondiente.
Un proyecto con horizonte en el 45° aniversario
La planificación de este gran homenaje tiene una fecha clave en el horizonte. Según señaló Morano, el objetivo es concluir con los 632 murales para el año 2027, coincidiendo con el 45° aniversario del inicio de la Guerra.
Para esa fecha tan significativa, se reserva un acto de profundo simbolismo local: en el Parque de los Héroes, ubicado frente al Cementerio Municipal, se pintarán los nombres de los cuatro pampeanos fallecidos en el conflicto: Alberto Amesgaray, Jorge Pardou, Daniel Lagos y Hugo Gatica.
Morano destacó que el proyecto busca una participación activa de la comunidad, en consonancia con la declaración de General Pico como “Ciudad Malvinera”. “El norte de la Asociación siempre fue trabajar con los jóvenes y los colegios”, afirmó, subrayando el rol fundamental de las nuevas generaciones en la preservación de la historia.
En los próximos días, los veteranos comenzarán a recorrer las instituciones educativas, donde los propios estudiantes serán los encargados de pintar los murales. “La idea es que participe todo aquel que se sienta argentino y que desee que, en su casa, en su tapial, quede algo prolijo con el nombre de alguno de los caídos”, expresó Morano.
Finalmente, reiteró que el objetivo es que haya “un mural por cada caído” y que esto permita “sembrar una semilla de Malvinas en cada colegio, como siempre lo hacemos”, convirtiendo a General Pico en un testimonio viviente del honor y el recuerdo a sus héroes.



