GPS, e-buttons y trazabilidad total: así controla General Pico sus vehículos municipales en Servicios Públicos

4 agosto, 2025 a las 08:00
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La Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos de General Pico, bajo la dirección de Sebastián Adamo, ha implementado una serie de rigurosos controles tecnológicos y de gestión con el objetivo de optimizar el uso de los recursos, aumentar la transparencia y mejorar la calidad de los servicios. Desde seguimiento satelital y un novedoso sistema de identificación de choferes hasta un estricto monitoreo del combustible y la asignación de personal fijo por zonas, la nueva estrategia busca que cada peso invertido por los vecinos se traduzca en un trabajo más eficiente en la calle.

En una detallada exposición en INFOPICO RADIO 99.9, el secretario Sebastián Adamo reveló el andamiaje de un nuevo “Programa de Calidad” cuyo eje central es el control y la medición para lograr una gestión más eficaz. Lejos de ser medidas aisladas, estas herramientas conforman un sistema integral que ya está mostrando resultados concretos.

Uno de los avances más significativos es el control sobre la flota vehicular. “Incorporamos el seguimiento satelital en todos los vehículos nuevos y estamos completando la flota existente”, explicó Adamo. La gran novedad es la implementación de los “e-buttons”, un llavero digital personal e intransferible que cada conductor debe utilizar para encender el motor. “Te tenés que loguear para poner en marcha el vehículo. Esto nos permite saber en tiempo real quién maneja un móvil, dónde está y si está siendo usado para la tarea asignada”, afirmó. Con esta medida, se busca terminar con irregularidades y tener una trazabilidad completa del uso de la maquinaria municipal. “Se acabaron los casos de ‘yo no lo estaba manejando’. Ahora hay un control y una responsabilidad directa”, sentenció.

Este sistema se complementa con un exhaustivo monitoreo del consumo de combustible. La información del GPS (kilómetros recorridos u horas de uso en máquinas viales) se cruza con los registros de carga. “Si una pala cargadora consume un promedio de ‘X’ litros por hora y los registros muestran que consumió el triple, algo pasa. Ahí salta la ficha”, detalló el secretario. Gracias a este hincapié en la supervisión, Adamo aseguró que “hemos ido reduciendo el consumo de combustible de manera notable”.

Pero el control no es solo tecnológico. La gestión de los recursos humanos también fue reorganizada para una mayor eficiencia y un mejor servicio al vecino. Un ejemplo claro es el servicio de barrido. “Fuimos dividiendo la ciudad por sectores y dejando personal fijo. Ahora, por el frente de la radio, siempre pasan las mismas dos personas barriendo”, ejemplificó. Esta decisión no solo facilitó la supervisión interna, sino que generó un beneficio inesperado: la confianza de los vecinos. “Hemos recibido llamados de gente mayor que, al ver caras nuevas, nos consultaba para asegurarse de que eran empleados municipales. Dejar personal fijo ha sido beneficioso hasta para la seguridad que percibe la gente”, comentó Adamo.

Finalmente, este ecosistema de control se cierra con el seguimiento de los reclamos ciudadanos a través del 147 y otras vías, donde cada solicitud es registrada, derivada y monitoreada hasta su resolución, incluyendo una encuesta de satisfacción posterior. Todas estas herramientas, en conjunto, buscan consolidar una gestión donde la eficiencia y la transparencia no sean solo un discurso, sino una práctica cotidiana verificable.