La técnica en floricultura Jimena Asquini visitó los estudios de InfoPico Radio 99.9 para compartir una serie de recomendaciones indispensables para preparar el jardín, la huerta y las macetas de cara a la llegada de las bajas temperaturas. El foco principal de su columna fue una técnica conocida como “mulching” o acolchado, clave para la salud del suelo y las plantas durante el otoño y el invierno.
¿Qué es y para qué sirve el ‘mulching’?
Asquini explicó de manera sencilla en qué consiste esta práctica. “Es básicamente una cobertura, en lo posible vegetal, una capa de más de 5 centímetros por encima del suelo que nosotros estamos trabajando”, detalló. Esta capa puede aplicarse en canteros de huerta, macizos de flores, macetas o alrededor de los árboles.
Los beneficios son múltiples y significativos. Según la especialista, el mulching permite “que el agua se mantenga mucho más, que tengamos que regar menos”. Además, al ser una capa gruesa, evita la erosión del suelo causada por el impacto de las gotas de riego o de lluvia, impidiendo que la tierra se apelmace y permitiendo una mejor oxigenación.
Con el tiempo, este material orgánico se descompone, aportando nutrientes y fertilizando el suelo de forma natural. “Es un suelo mucho más mullido, más oscuro, con más olor a tierra”, describió Asquini.
Materiales al alcance de la mano
Una de las grandes ventajas del mulching es que muchos de los materiales necesarios son fáciles de conseguir y, en varios casos, gratuitos. Jimena Asquini listó varias opciones:
- Viruta: Se puede conseguir en las carpinterías locales.
- Cama de caballo: Proveniente de los studs, es un material rico en nutrientes una vez que se deja descansar.
- Chip de madera: Tanto el que se compra en viveros como el que produce la Municipalidad con los restos de poda.
- Hojas secas: “En vez de juntarlas y quemarlas, que eso está prohibido, lo que podemos hacer es incorporarlas en nuestros canteros”, aconsejó.
- Pasto seco: El césped cortado durante el verano puede guardarse para usar como cobertura en esta época.
La aplicación debe realizarse dos veces al año: una ahora, entre fines de marzo y abril, y otra en septiembre. Para un control de malezas aún más efectivo, Asquini sugirió colocar una malla geotextil sobre la tierra antes de añadir la capa de mulching. A diferencia del plástico, esta tela permite el paso del agua y el oxígeno, pero impide el crecimiento de yuyos.
El consejo final: cómo proteger las plantas de las heladas
Antes de finalizar, la técnica en floricultura insistió en la importancia de anticiparse a las heladas. “Previo a la helada hay que taparlas y dejarlas tapadas hasta septiembre”, subrayó.
“Lo más importante cuando uno tapa una planta es que esa tela, esa manta antihelada, no toque la planta, porque si toca las hojas y toca la rama no hay capa aislante”.
La clave, según explicó, es utilizar una manta térmica (también conocida como “pao pao”) y asegurarse de que quede separada por unos centímetros de la planta. Ese espacio de aire es lo que funciona como aislante térmico y protege eficazmente el follaje del frío extremo.
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