Con la inminente llegada del otoño, los espacios verdes de General Pico y toda La Pampa comienzan a experimentar cambios profundos. En diálogo con InfoPico Radio 99.9, la técnica en floricultura Jimena Asquini brindó una clase magistral sobre cómo la nueva estación afecta a las plantas y por qué las próximas semanas son vitales para el futuro de nuestros patios.
El reloj solar y los colores de la ciudad
Contrario a la creencia popular, el inicio del letargo en la vegetación no está dictado exclusivamente por el descenso térmico. “Tiene que ver con la durabilidad del día, los días se empiezan a acortar, hay menos luz solar y eso hace que las plantas tengan una modificación”, explicó Asquini.
Este proceso biológico implica una baja en las hormonas de crecimiento y un aumento del ácido abscísico, el verdadero responsable de la caída del follaje. Al mismo tiempo, la degradación de la clorofila da paso a las antocianinas y carotenos, tiñendo la ciudad de tonos dorados, naranjas y rojizos. Un espectáculo que, según la especialista, ya se puede apreciar en los robles de los pantanos ubicados en la avenida de circunvalación, sobre el sector del cementerio local.
Abril: el mes de la planificación
Uno de los errores más frecuentes es acordarse del jardín recién cuando asoma la primavera. Para Asquini, el trabajo fuerte de diseño comienza ahora.
“Abril es el mes de mayor trabajo de análisis y de diagramación de un jardín. La mayoría lo empieza a planificar en septiembre, cuando empezó la temperatura y quiere ver todo lindo. No, eso se empieza mucho antes”
, sentenció.
El consejo profesional es acercarse a los viveros durante abril para encargar rosales o árboles frutales. De esta forma, el cliente se asegura de conseguir ejemplares de excelente calidad y tamaño cuando lleguen a raíz desnuda en el mes de junio, lo que además representa un costo económico mucho menor que comprarlos envasados en septiembre.
Para no fallar en el momento exacto de la compra, la técnica dejó una regla de oro infalible: “Tienen que salir a comprar plantas a raíz desnuda en los viveros cuando las plantas de su vereda ya no tienen hojas”.
Diseño a medida y la ansiedad por la poda
Al momento de elegir nuevas especies, la planificación espacial es innegociable. Llevar las medidas del patio y fotografías del entorno ayuda a los viveristas a recomendar plantas de la magnitud adecuada. “El vivero no es mago”, recordó Asquini, subrayando la importancia de buscar especies que den sombra sin anular por completo la luz solar del terreno.
Finalmente, la especialista de la Universidad Nacional de La Pampa se refirió a las malas prácticas que se observan en las veredas durante esta época. Fiel a su estilo directo, cuestionó la impaciencia de los vecinos frente a la caída natural del follaje.
“Es re común ver a personas que le dan con la escoba a la pobre planta para que pierda las hojas rápidamente. Ácido abscísico, muchachos, ya va a caer a tiempo”
, disparó. Además, desterró el viejo mito de podar en los meses sin la letra ‘R’. La regla real marca que no se debe intervenir un árbol hasta que las temperaturas bajen de los 18 grados, garantizando así una correcta cicatrización de los cortes.
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