En el marco del debate por la nueva reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado y se dirige a la Cámara de Diputados, Daniel Moreno, secretario general del sindicato de trabajadoras y trabajadores de casas particulares en la zona norte de La Pampa, dialogó con INFOPICO RADIO 99.9. Durante la entrevista, el dirigente gremial expresó su profunda preocupación por lo que considera una pérdida significativa de derechos adquiridos y un cambio de paradigma que precariza la situación laboral del sector.
Un cambio de paradigma y pérdida de derechos
Moreno calificó el proyecto de ley como un “gran retroceso”. Al analizar el texto que se tratará en la Cámara Baja, señaló que la normativa excluye de la Ley de Contrato de Trabajo (Ley 20.744) a sectores específicos como el personal de casas particulares y los trabajadores agrarios, además de legalizar figuras de trabajo independiente que, a su juicio, eliminan la relación de dependencia.
“Se rompe un paradigma de muchísimos años. Lo que uno ve es que hay un gran retroceso de los derechos adquiridos”, afirmó Moreno. El dirigente explicó que la exclusión de la tutela de la ley principal implica que muchos trabajadores podrían perder el acceso a derechos básicos como el aguinaldo, vacaciones pagas y cobertura de seguros, especialmente aquellos vinculados a plataformas digitales o contratos civiles y comerciales.
El período de prueba: de 15 días a 6 meses
Uno de los puntos más críticos señalados por el referente gremial es la modificación del artículo 7 de la ley 26.844, que regula el régimen especial para el personal de casas particulares. La reforma propone extender el período de prueba a seis meses. “Esto impacta plenamente en la trabajadora que está por hora”, advirtió Moreno.
Actualmente, el período de prueba para quienes trabajan por hora es de 15 días, y de tres meses para el régimen general. “Llevar esto a seis meses permite que, en la práctica, los empleadores tengan a una persona trabajando ese tiempo, la despidan y busquen a otra, debilitando así la estabilidad y protección laboral”, explicó.
La figura del monotributo y la simulación laboral
Otro aspecto que genera alarma en el sindicato es la modificación respecto a la presunción de laboralidad. Moreno detalló que la nueva normativa favorece la simulación contractual al permitir que la facturación continua (a través del Monotributo) no sea considerada prueba suficiente de una relación de dependencia encubierta.
“Hay casos de trabajadoras contratadas bajo monotributo con facturación correlativa a un mismo empleador, lo cual es un fraude laboral. Con estas modificaciones, es como que se blanquea ese tipo de situaciones”, sostuvo, indicando que esto dificultará los reclamos por relaciones laborales mal encuadradas.
Impacto en la economía local y formas de pago
El dirigente también reflexionó sobre cómo la crisis en otros sectores productivos afecta directamente al empleo doméstico en General Pico y la provincia. Citó como ejemplo los recientes despidos en el Frigorífico Pico, mencionando que muchas de esas familias debieron prescindir de los servicios de trabajadoras de casas particulares. “Somos una variable de ajuste; cuando otros sectores estornudan, nosotros también pagamos los platos rotos”, graficó.
Finalmente, Moreno se refirió a la modernización en la instrumentación de los recibos de sueldo. La reforma exige al empleador constancias bancarias para el pago de haberes, promoviendo la digitalización a través de sistemas determinados por ARCA. “Esto elimina al 100% los pagos en mano, exigiendo la transferencia o depósito bancario como prueba de pago junto al recibo electrónico”, concluyó.

