La técnica en floricultura, Jimena Asquini, visitó los estudios de INFOPICO RADIO 99.9 para compartir su conocimiento sobre una de las plantas de interior más populares y resistentes: la Sansevieria. Conocida vulgarmente como “lengua de suegra” o “espada de San Jorge”, esta planta es una opción perfecta para aquellos que desean sumar verde a sus hogares sin la necesidad de cuidados intensivos.
En pocas líneas
- La Sansevieria, o “lengua de suegra”, es una planta de interior resistente ideal para principiantes por su bajo requerimiento de riego (cada 45-60 días) y adaptabilidad a diferentes niveles de luz.
- Se reproduce fácilmente por división del rizoma (para mantener los colores en variedades variegadas) o por fragmentos de hoja (aunque pierden el color en este método).
- El exceso de riego se manifiesta con manchas transparentes en las hojas, mientras que la falta de agua se evidencia con hojas que se enroscan.
- Se recomienda proteger a los aguaciles o libélulas, depredadores naturales de las larvas de mosquitos, para el control de plagas en verano.
Un “caballito de batalla” para el interior
Asquini describió a la Sansevieria como una planta “súper noble”, ideal para quienes “no son mano verde y quieren tener plantas, pero no quieren cuidar plantas”. Su gran resistencia se debe a su origen en zonas desérticas, lo que le ha permitido desarrollar una estructura subterránea similar a una papa, llamada rizoma, donde almacena agua y nutrientes.
Gracias a esta característica, la planta puede sobrevivir con riegos muy espaciados. “Es una planta que si yo la riego cada 45 o 60 días, sobrevive igual”, aseguró la especialista. Si bien no tolera las heladas fuertes de La Pampa, su rizoma le permite volver a brotar incluso después de que sus hojas se hayan dañado por el frío.
Además, es sumamente versátil en cuanto a su ubicación. “Puede estar al sol, no le pasa nada si le da a pleno sol la luz de la tarde, o a media sombra. Va a estar bien tanto adentro como afuera”, explicó Asquini, destacando que se adapta a suelos pobres y solo requiere un poco de materia orgánica de vez en cuando.
Cómo reproducirla y mantener sus colores
La reproducción de la Sansevieria es un proceso sencillo. La forma más efectiva, según la técnica, es la división del rizoma. “Lo único que hay que sacar es la planta, cada tanto, cada 3 o 4 años, dividirla con la mano o con un cuchillito serrucho”, detalló. Este método es crucial para las variedades con bordes de colores, como la popular de margen amarillo, ya que garantiza que las nuevas plantas mantengan esa característica genética.
Otra opción es la reproducción por fragmentos de hoja, que se colocan en agua o sustrato hasta que desarrollan una nueva planta. Sin embargo, Asquini advirtió que con este método, las variedades variegadas pierden el color de sus bordes.
Para las variedades enanas, recomendó quitar los “hijitos” que crecen alrededor para evitar que la planta madre se deforme. Estos hijos se pueden plantar en macetas nuevas inmediatamente para obtener más ejemplares.
Señales de alerta: cómo saber si tiene exceso o falta de agua
Aunque es muy resistente, la Sansevieria da señales claras cuando algo no va bien con el riego. Asquini explicó cómo identificar los problemas:
- Exceso de agua: “En la hoja se le hace una mancha redonda casi transparente que si yo la toco pareciera que hubiera agua. Eso es una célula que se hidrató de más, se reventó y produjo un edema”.
- Falta de agua: “Si le falta agua, se empieza a enroscar la hoja. Ahí me doy cuenta que me pasé de los 45 o 60 días sin regarla”.
Un consejo para el verano: los alguaciles como aliados contra los mosquitos
Finalmente, con la llegada del calor, Asquini ofreció una recomendación clave para el control de mosquitos. Subrayó la importancia de no ahuyentar a los alguaciles o libélulas, ya que son depredadores naturales de las larvas de mosquito.
“Ellos ponen huevos donde están los huevos de los mosquitos y se alimentan de las larvas. Es un benéfico muy grande y muchos, jugando, los ahuyentan. No hay que matarlos, hay que dejarlos que funcionen”, concluyó.
Aclaró que en piletas con sistemas de recirculación y cloro es más difícil que los mosquitos proliferen, ya que el movimiento del agua y los filtros impiden que los huevos se adhieran a los bordes, recordando siempre la importancia de evitar el agua estancada en recipientes.

