Docentes, directivos, estudiantes y familias del Colegio República de El Salvador se congregaron este mediodía en las puertas de la institución para realizar un emotivo abrazo simbólico. La medida fue una respuesta contundente a una escalada de hechos de violencia que culminaron la semana pasada con amenazas a una de las vicedirectoras y su familia, un límite que la comunidad educativa no está dispuesta a tolerar.
En pocas líneas
- Abrazo simbólico en el Colegio República de El Salvador por amenazas a una vicedirectora y hechos de violencia.
- Reclamo docente por falta de respuestas del Ministerio de Educación ante la escalada de violencia en las escuelas.
- Denuncias realizadas y pedido de políticas integrales para abordar la problemática, que afecta a diversas localidades pampeanas.
- Crítica al rol de los gremios mayoritarios por la falta de apoyo y convocatoria ante estos hechos.
Con la presencia del gremio SiTEP y medios de comunicación, los trabajadores de la educación visibilizaron su reclamo por condiciones de trabajo seguras y exigieron respuestas concretas por parte del Ministerio de Educación de La Pampa.
Juan Rosso, referente del Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SiTEP), expresó su solidaridad y enmarcó el problema en un contexto más amplio. “El reclamo es constante frente a estas situaciones de violencia que ya no son hechos aislados, que se dan casi cotidianamente en nuestras escuelas. Estamos cansados de cumplir con protocolos que seguimos a rajatabla y que terminan en denuncias, sin tener respuestas de parte del ministerio y de las autoridades”, sentenció Rosso.
Según detalló, la movilización fue el desenlace de una serie de eventos ocurridos la semana pasada, que incluyeron el ingreso no autorizado de jóvenes al edificio durante la madrugada, agresiones entre estudiantes y, finalmente, la amenaza directa a una directiva. “Desde la institución se hicieron dos denuncias puntuales el día viernes”, confirmó Rosso.
Por su parte, Mariano González, profesor de geografía y economía en el colegio, brindó una perspectiva desde adentro del aula, destacando el fuerte respaldo al equipo directivo. “Hablamos sobre el apoyo que tenemos hacia nuestros directivos porque trabajan codo a codo con nosotros. Se nota ahí el vacío que existe a nivel ministerial”, afirmó.
González relató que uno de los detonantes fue un conflicto extraescolar entre alumnas que derivó en una pelea fuera del colegio. Además, explicó que las amenazas a la vicedirectora surgieron después de que la institución tomara una decisión pedagógica para acompañar a una estudiante con otra estrategia de escolarización, medida que “la familia no lo tomó muy bien y vino directamente y ejerció algún tipo de amenazas”.
El docente fue muy crítico con la desprotección que sienten a diario. “Es muy difícil la intervención del docente ante un hecho de ese tipo porque existen muchos protocolos en los cuales a nosotros nos deja desamparados. No tenés una patronal que te responde ante este tipo de situaciones”, lamentó.
Ambos oradores coincidieron en que la problemática excede al colegio piquense y se replica en toda la provincia. González incluso cuestionó el rol de los gremios mayoritarios: “¿Dónde estuvo el gremio? Sacan un flyer, pero eso no es todo, lo que se necesita es convocatoria”, reclamó, al tiempo que mencionó hechos similares recientes en Toay, 25 de Mayo y Santa Rosa.
Si bien autoridades ministeriales se reunieron con el equipo directivo durante la mañana, la comunidad educativa exige un diálogo más profundo y la creación de “políticas integrales” con la participación activa de los docentes. “Esperamos las respuestas en principio de la patronal a ver qué respuestas dan y después evaluaremos cómo se sigue”, adelantó Juan Rosso, dejando claro que el malestar es profundo y la paciencia, escasa.




