El ciprés y el chipeado municipal: recursos gratuitos para mejorar tu jardín en Pico, según experta

Por Jimena Asquini 4 mayo, 2025 a las 08:00
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En su columna habitual en INFOPICO RADIO 99.9, la técnica en floricultura Jimena Asquini compartió valiosos consejos para los amantes de la jardinería. Destacó cómo aprovechar recursos naturales locales y gratuitos, como los restos de ciprés y el chipeado de poda municipal, para mejorar la calidad del suelo y las plantas, adaptándose a las condiciones particulares de nuestra zona y a los efectos del cambio climático.

El “oro en polvo” del ciprés para suelos alcalinos

Uno de los principales desafíos para la jardinería local, según Asquini, es la calidad del agua y el suelo. “Tenemos un agua muy mala. Muy alcalina. O sea, un pH muy elevado que hace que las plantas por ahí no puedan absorber bien los nutrientes”, explicó.

Frente a esto, la experta reveló un aliado inesperado y abundante: el ciprés. Aclaró la diferencia con el pino (el pino tiene agujas largas y finas), señalando que el ciprés se identifica por sus hojas escamosas (“escamiformes”) y, sobre todo, por sus pequeños conos redondos (“pelotitas”). “Toda la hoja y esa pelotita inclusive que cae en el suelo es oro en polvo”, afirmó Asquini.

Este material es “muy rico en materia orgánica, con una acidez increíble y que hace que modifique el pH del suelo”. Incorporar estas acículas (hojas) y conos de ciprés al jardín permite bajar el pH del suelo rápidamente, mejorando su calidad. “Es increíble. Y no lo usamos. Es una pena que no se use”, lamentó la técnica, destacando que es un recurso abundante en la ciudad, incluso en la entrada de Pico.

Chipeado municipal: Mulching gratuito con una precaución

Otro recurso valioso y gratuito es el material chipeado proveniente de los restos de poda que realiza la Municipalidad de General Pico. “La municipalidad tiene mucha cantidad de restos de poda. Eso se chipea todo y se forma una especie de astilla grande que eso sirve para el mulching”, detalló Asquini, refiriéndose a la cobertura de suelo beneficiosa que muchos compran en viveros.

Para acceder a este material, recomendó consultar en el área de Forestación municipal. Sin embargo, hizo una advertencia importante: dado que la municipalidad chipea todo tipo de restos (sanos y enfermos) con el fin de reducir volumen y no específicamente para jardinería, es crucial tomar una precaución. “Siempre recomiendo que le apliquen fungicida. O sea, lo colocamos y aplicamos fungicida arriba”, aconsejó. De esta manera, se previene la introducción de posibles hongos u otras enfermedades al jardín.

Jardinería y cambio climático en La Pampa

La entrevista también abordó cómo el cambio climático está impactando la jardinería local. Asquini observó que el clima en la zona se está volviendo más húmedo, similar al de la Provincia de Buenos Aires, lo que retrasa las heladas fuertes. “La humedad no deja que se produzcan las heladas”, explicó.

Esto obliga a replantear los calendarios de tareas. Algunas labores se pueden adelantar o extender en el tiempo (como trabajos de marzo que se pueden hacer en abril o mayo), mientras que otras, como la poda, deben retrasarse hasta que llegue el frío más intenso. “Ya nos pasó un año que tuvimos solo dos meses de frío y todo se tuvo que aglutinar a julio-agosto”, recordó.

Además, el aumento de la humedad favorece la aparición de nuevas enfermedades y plagas, algunas migrando desde otras provincias. Esto exige mayor atención sanitaria en el jardín. No obstante, Asquini ve un cambio cultural positivo: “No usamos tanto agroquímicos, eso ayuda mucho, reciclamos mucho más, manejamos más el compost, trabajamos con elementos de la naturaleza, tratamos de trabajar con plantas que sean más resistentes”.

Finalmente, se mencionó el “mal del ciprés”, una enfermedad compleja (causada por pulgones y hongos) que afecta gravemente a estos árboles y explica por qué muchos ejemplares están muriendo en la zona.