La seguidilla de accidentes de tránsito en la ciudad, algunos de gravedad e incluso fatales, mantiene en alerta a las autoridades municipales. El secretario de Gobierno, Nicolás Mendoza, analizó la problemática en INFOPICO RADIO 99.9, haciendo hincapié en la necesidad de un mayor compromiso ciudadano y detallando las acciones que se están llevando adelante desde el municipio, incluyendo la creación de una nueva “Clínica de Manejo Seguro”.
La problemática de la seguridad vial sigue siendo un tema central en General Pico. Recientes siniestros, como el que costó la vida a un joven en calle 2 y 3, y otro que dejó a un ciclista con un traumatismo importante tras una colisión con una moto, evidencian la persistencia del problema. Para Mendoza, la raíz del asunto es de índole “cultural y educacional”. “Tiene que ver simplemente con esta cuestión del respeto al otro”, afirmó, subrayando la importancia del cumplimiento de las normas de tránsito, como los límites de velocidad, especialmente al aproximarse a las esquinas (establecido en 20 km/h).
Si bien el funcionario insistió en la responsabilidad individual de los conductores, aclaró que esto no implica “sacar la responsabilidad del estado”. En este sentido, destacó el “Plan de Seguridad Vial Piquense”, con tres ejes orientados a reducir los accidentes, y el notable incremento de los controles de tránsito. “En los operativos de tránsito de alrededor de cuatro horas, las infracciones que se detectan son alrededor de 60, entre excesos de velocidad, alcoholemias positivas y falta de documentación. Es un montón”, señaló Mendoza.
Estos operativos, realizados en conjunto con la Policía en diferentes barrios y horarios, arrojan “resultados preocupantes” y demuestran, según el secretario, que no hay una ausencia del Estado, sino que “cada vez que el estado toma mayor injerencia, puntualmente con mayor presencia de inspectores, siempre se detectan un montón de irregularidades”.
Frente a la crítica recurrente que tilda a los operativos de “recaudatorios”, Mendoza fue tajante: “Si los operativos fueran recaudatorios, yo le sugiero al vecino y a la vecina que cree eso que luche contra el operativo recaudatorio y conduzca como corresponde. Así no se lo va a multar y no va a aportar nada al erario público”.
Un abordaje cultural y nuevas herramientas
El municipio aborda la seguridad vial no solo desde el control, sino también como un “hecho cultural”, involucrando a las direcciones de Gestión Cultural, Educación (con charlas en escuelas primarias y secundarias) y Juventud, además de la Dirección de Prevención y Seguridad Ciudadana. La alta densidad vehicular de la ciudad (aproximadamente 90.000 vehículos entre autos, motos, monopatines y bicicletas para 67.000 habitantes) complejiza aún más el panorama.
Una de las novedades más importantes anunciadas por Mendoza es la creación de una “Clínica de Manejo Seguro” en el Parque Belgrano, en la zona de la rotonda cercana al monumento. “Creemos que la parte del examen práctico requiere un refuerzo importante”, explicó. Este nuevo espacio, que estaría listo a fines de mayo y contará con iluminación, una oficina y demarcación de obstáculos, servirá para brindar capacitaciones y reforzar la instancia práctica del otorgamiento de licencias de conducir. Para su diseño, se trabajó con especialistas como Rubén Farías, Bruno Miño y Mario Bonilla, quienes también desarrollaron un curso de formación para los inspectores de tránsito.
Licencias de conducir: foco en la aptitud
Consultado sobre los exámenes para obtener o renovar el carnet de conducir, Mendoza confirmó que el examen teórico cuenta con material de estudio online disponible en la web municipal. Respecto a la renovación para personas mayores de 65 años, explicó que si bien la ley establece plazos máximos, el criterio se aplica caso por caso tras la evaluación médica y psicológica. “A algunas personas mayores de 65 años se le otorga la licencia por un plazo de tres meses, o a veces por un mes, o seis meses”, detalló. El objetivo final es “otorgar la licencia a personas que tengan las aptitudes físicas y psicológicas para estar manejando un vehículo”, garantizando la seguridad propia y ajena.
El abordaje integral, que combina controles más estrictos, educación, un enfoque cultural y la inminente mejora en la formación práctica de conductores, busca torcer una preocupante tendencia en la siniestralidad vial de General Pico, aunque desde el municipio insisten en que el éxito dependerá, en gran medida, del compromiso de cada ciudadano al volante.

