Por la mañana el Gobierno publicó que se liberaba la barrera sanitaria, pero sobre el mediodía de hoy, las cosas cambiaron y dieron marcha atras. “Presidente no sea cagón y mantenga la medida. La barrera a la carne con hueso en el Río Colorado no es sanitaria, es comercial. Es una aduana interna que va contra la libertad de comercio”, expresó el ex gobernador de La Pampa Carlos Verna.
Pero unos minutos antes había publicado:
“Hoy se confirma lo que venimos diciendo: la barrera del Río Colorado para la carne con hueso no tenía base sanitaria, sino que era una barrera comercial, una aduana interna”, publicó el ex gobernador de La Pampa, Carlos Verna, en su cuenta de Twitter. Con estas palabras, Verna celebró la reciente habilitación —dispuesta por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) a través de la Resolución 180/2025— que autoriza el ingreso de cortes bovinos con hueso a la Patagonia.
La norma, largamente reclamada por las autoridades pampeanas desde el año 2016 (cuando el propio Verna gobernaba la provincia), ponía fin a una histórica controversia: durante décadas, y con el argumento de proteger la zona sur de la Argentina era fiebre aftosa, se estableció una barrera sanitaria que impedía ingresar carne con hueso proveniente del norte del río Colorado. Sin embargo, la postura de La Pampa siempre fue la misma: que la enfermedad no se transmite a través de este tipo de corte y que, por lo tanto, se trataba de una restricción “sin sustento científico”.
Un cambio de paradigma con impacto económico
La nueva resolución -que hora dejó sin efecto- de Senasa se basa en estudios técnicos y muestreos que, según el organismo, muestran “la ausencia de circulación viral en todo el territorio nacional” y definen como “insignificante” el riesgo de contagio hacia la Zona Libre de Fiebre Aftosa sin vacunación. Esto abre la puerta a la libre circulación de asado con hueso bovino, un pedido que La Pampa venía realizando, sin éxito, a las gestiones nacionales de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
El gobernador actual, Sergio Ziliotto, definió la decisión como “el final feliz de un pedido permanente a distintos gobiernos nacionales”. La medida podría impactar positivamente no solo en la economía de La Pampa, sino en toda la Patagonia, al facilitar el abastecimiento y reducir los costos de cortes bovinos en localidades como Neuquén o Bariloche, donde el precio de la carne se encarecía por la dependencia de la producción local.
La génesis de un reclamo histórico
El reclamo de Carlos Verna se remonta al 2016, cuando, bajo su mandato, La Pampa inició gestiones para que el Gobierno nacional reconsiderara la antigua barrera. Aun con el respaldo de informes técnicos que sostenían que la fiebre aftosa no se transmitía mediante carne con hueso, la provincia se topó con la negativa de otras jurisdicciones sureñas que temían un rebrote de la enfermedad en la Patagonia.
Repercusiones y perspectivas
El fin de la barrera del río Colorado había generado reacciones dispares en distintos sectores. Mientras los productores pampeanos y patagónicos celebran la posibilidad de un mercado ampliado, algunos referentes de provincias del sur se muestran cautos y piden un “seguimiento exhaustivo” para garantizar la condición de libre de aftosa sin vacunación que ostenta la Patagonia.

