El rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Francisco Marrul, sostuvo que una de las responsabilidades centrales de la casa de altos estudios frente al avance de la inteligencia artificial es generar y hacer circular información confiable que le permita a la ciudadanía procesar los temores vinculados a la posible pérdida de empleos y al exceso de datos que circulan a diario por celulares y computadoras.
En diálogo con InfoPico Radio 99.9, Marrul fue consultado sobre una sensación que atraviesa a buena parte de la sociedad: el miedo del ciudadano de a pie a ser reemplazado por la tecnología, un fenómeno que ya se vivió en otros momentos históricos como la Revolución Industrial.
«Es una responsabilidad que tenemos como universidad de hacer circular conocimiento, que le acerque a la gente información que le permita evaluar estos temores, estas incertidumbres con más información», señaló el rector.
La sobreinformación, el otro frente
Para Marrul, el problema no se agota en la inteligencia artificial. «No solo tenemos el tema de la inteligencia artificial, sino toda esta cuestión de la sobreinformación que permanentemente ingresa a nuestros celulares y a nuestras computadoras, y muchas veces nos hace perder de vista qué es lo real y qué es lo falso de la información que circula», advirtió.
En ese sentido, remarcó que el flamante Observatorio de Inteligencia Artificial —creado de manera conjunta entre la Provincia y la UNLPam— deberá tener presente esa dimensión dentro de sus objetivos de trabajo.
Gestionar la incertidumbre
El rector planteó que la incertidumbre es una condición con la que la sociedad ya convive y con la que seguirá conviviendo en adelante. La clave, dijo, pasa por las fuentes a las que se recurre.
«Esas incertidumbres, con información de fuentes confiables, de espacios que pueden acreditar la trazabilidad de la generación de ese conocimiento, hace que esa incertidumbre se pueda gestionar y manejar de mejor forma que si no existiera», explicó.
Marrul insistió en que la universidad pública tiene «la obligación de generar el conocimiento y hacerlo circular», justamente porque puede dar cuenta del origen y la validez de lo que difunde, algo que no siempre ocurre con el caudal de contenidos que circula en las redes y en los dispositivos personales.
Una mirada que no se agota en lo técnico
El titular de la UNLPam remarcó que el avance de estas tecnologías «genera en la comunidad, en la sociedad, una suerte de incertidumbre respecto de cuáles son los impactos, las consecuencias que estos avances pueden llegar a tener», y que por eso resulta importante que la universidad habilite un espacio donde circule el conocimiento «respecto de cuáles son las cuestiones más reales vinculadas con esto».
Se trata, admitió, de «una temática que es compleja», que exige una mirada interdisciplinaria y que no puede resolverse únicamente desde el costado técnico.
