El urólogo y andrólogo Pablo Dédola incorporó dos preguntas sobre la situación económica a un cuestionario internacional que aplica en sus consultas y los primeros resultados lo sorprendieron: de 50 encuestas anónimas, el 40% respondió que los problemas de plata impactan directamente en su vida sexual. El profesional adelantó los datos en el estudio de InfoPico Radio, horas antes de viajar al Congreso Americano de Urología.
Dos preguntas nuevas en un cuestionario internacional
Dédola explicó que para evaluar patologías como el agrandamiento prostático o la disfunción eréctil existen cuestionarios validados en todo el mundo. El que utiliza habitualmente es el IIEF, que indaga sobre la calidad y la duración de la erección y el nivel de satisfacción sexual.
Sobre esa base armó un formulario de 7 preguntas: cinco vinculadas a la satisfacción sexual y dos referidas al peso que tienen las preocupaciones económicas. La consigna es simple y la completa el propio paciente, sin intervención del médico.
- 50 encuestas en la primera tirada.
- 30 realizadas en el ámbito privado y 20 en el público, para comparar poblaciones.
- Rango etario de 45 a 55 años, para descartar causas puramente vasculares.
«Le pongo número 1, número 2, número 3. Es anónimo, totalmente anónimo. Yo la llevo, se la doy a los pacientes y la llenan ellos solos, sin ayuda mía, para que no haya influencia de nada», detalló.
Doble turno, alquileres y una erección que no responde
El planteo del profesional apunta a un punto concreto: muchos pacientes llegan al consultorio sin ninguna patología orgánica. No tienen diabetes, no son hipertensos, incluso hacen deporte. Y aun así, algo no funciona.
«No es lo mismo la performance sexual de una persona que tiene que estar trabajando doble o triple turno que la de un tipo que trabaja un solo turno», graficó. Y agregó que cuando el sueldo se pulveriza y hay que salir a buscar el doble para mantener el mismo estándar de vida, el cuerpo termina pagando la cuenta.
Entre los disparadores más frecuentes que escucha en el consultorio mencionó las deudas de tarjeta, los créditos prendarios y, sobre todo, el alquiler. Contó el caso de un paciente cuyo contrato pasó de 600.000 a casi 900.000 pesos.
«Que a un empleado le aumenten 300.000 pesos de un sopetón es una locura. Ese tipo tiene familia, tiene que ir a la casa y mantenerla, y no le alcanza. Andá a pensar si vas a tener una buena erección o no. Lo que menos te preocupa es eso»
Consultado sobre si el problema se resuelve «inyectando plata», fue cauto: «En una parte sí y en otra parte no».
La bola de nieve: el 90% de los casos jóvenes es psicógeno
Dédola remarcó que en hombres de 20 a 40 años casi el 90% de los casos de disfunción eréctil tiene origen psicógeno. Recién después de los 40 empiezan a aparecer con fuerza los factores orgánicos.
- Diabetes
- Hipertensión
- Obesidad y sedentarismo
- Colesterol y triglicéridos elevados
El especialista describió el mecanismo que se activa tras un primer episodio: «Los hombres tenemos la capacidad cerebral que realmente es mala: si fallaste una vez, fallaste dos veces, después es una bola de nieve difícil de frenar, porque ya sabés que no va a andar bien. Entonces, ¿para qué vas a tener un acto sexual?».
Ahí apareció otra arista que planteó el equipo periodístico: el rol de la pareja. Dédola fue claro. «El sexo es de a dos, pero yo siempre digo que es una mesa de cuatro patas. Si dos de esas patas no aportan más nada, si tenemos una persona negativa que lo machaca constantemente con que no funciona y a su vez no trae plata a la casa, olvidate», sostuvo. Por eso, recomienda que la pareja también participe de la consulta.
Cómo se aborda: hábitos, psicólogo y una solución para el paso inmediato
El abordaje, explicó, es en equipo. Primero se trabaja sobre los factores tóxicos más comunes —exceso de peso, tabaquismo, colesterol, diabetes, sedentarismo— y en paralelo se suma el apoyo psicológico, que considera fundamental cuando el componente emocional pesa más que el físico.
También reconoció los límites de las indicaciones clásicas: «Decirle a un tipo que está trabajando 10 horas por día que salga a correr es complicado, porque llega fusilado».
De todos modos, insistió en no dejar que el episodio se repita. Que el paciente salga del consultorio con una respuesta inmediata, dijo, es clave para cortar la secuencia de fracasos que alimenta el problema.
La crisis de los 40 y el espejo del grupo de amigos
Otro de los temas que puso sobre la mesa fue la llamada crisis de la mitad de la vida, que según su experiencia hoy se corrió hacia los 45 o 50 años. «A partir de los 40 siempre tenés un amigo divorciado en el grupo», señaló, y explicó que esa comparación funciona como espejo y disparador de replanteos.
Contó el caso reciente de un paciente de 42 años, con una década larga de pareja, que recién ahora consultó por eyaculación precoz. «Si la tenés a los 42, la tenías a los 18, a los 20. ¿Por qué consultás ahora? Porque hay una demanda del otro lado y también una insatisfacción propia», analizó.
La charla cerró con una definición que el propio profesional dejó como síntesis:
«En definitiva, somos el cerebro. Hace siempre lo mismo. Todo pasa por la cabeza de arriba y la de abajo, todo pasa por acá»
Rumbo al Congreso Americano de Urología
Dédola viaja el lunes 5 de octubre de 2026 a Perú para participar del Congreso Americano de Urología, que reúne a profesionales de todo el continente. Su intención es ampliar la muestra del cuestionario para convertirlo en un trabajo científico y publicarlo.
El especialista destacó además el cambio que observa en las consultas desde que difunde estos temas en los medios: «Antes vos se lo tenías que preguntar, tipo, ¿cómo son tus erecciones? Y ahí te decían malas. Ahora directamente vienen y te plantean el problema».
