El docente, politólogo y analista económico Martin Epstein, integrante del Centro CEPA, analizó en diálogo con InfoPico Radio 99.9 el proyecto de Presupuesto 2027 que comenzó a discutirse a nivel nacional y puso en duda la credibilidad de las metas fijadas por el Gobierno, en especial la pauta de inflación anual proyectada entre el 18% y el 20%.
Para el especialista, el punto de partida obligado para evaluar cualquier proyección es el contraste con el presupuesto que hoy está en ejecución. «Recordemos que el gobierno preveía para este año 10% de inflación y estamos arriba del 20% en agosto. O sea que con suerte cerraremos el año en torno al 30%», señaló.
En ese sentido, remarcó que las propias cifras oficiales ya quedaron desactualizadas: «El gobierno especula con una inflación de punta a punta, enero-diciembre de este año, de 29%, cosa que no va a ocurrir porque significaría tener inflaciones muy inferiores a las que venimos teniendo de acá a fin de año».
Epstein admitió que todos los presupuestos contienen cierto margen de optimismo, pero advirtió que cuando ese optimismo se estira demasiado la herramienta pierde sentido. «A veces se pasan de optimismo y entonces uno tiende a decir: che, esto es un dibujo y esto no tiene sentido con lo que los números sugieren», expresó.
El analista puso especial énfasis en el carácter electoral del año 2027, un factor que a su criterio vuelve aún menos verosímil la meta inflacionaria. «La verdad que no suena como muy sensato imaginar una inflación de 10 puntos menos en un año electoral, en el que naturalmente va a haber presión sobre el tipo de cambio, va a haber movimientos especulativos, va a haber tendencia de tensión en las variables macroeconómicas», sostuvo.
Según su lectura, detrás de las proyecciones hay una búsqueda política concreta: «Yo creo que el gobierno busca otra vez un año con una enorme discrecionalidad».
Más allá de los números macroeconómicos, Epstein subrayó que su mayor preocupación está en las partidas destinadas a áreas sensibles. «Me preocupa, más allá de los datos que suelen aparecer —inflación prevista, crecimiento esperado o a dónde va a ir el tipo de cambio—, los ajustes brutales que siguen haciéndose sobre áreas muy sensibles de nuestra sociedad, como tiene que ver con educación y con discapacidad», afirmó.
En esa línea, planteó que se trata de sectores golpeados desde el inicio de la gestión de Javier Milei y que el proyecto no contempla ningún tipo de reparación: «No hay ninguna mirada de compensación o de alguna manera de reconocimiento del ajuste que se pegó sobre esos sectores».
Consultado sobre los ítems del proyecto que profundizan esa tendencia, el analista coincidió y fue más allá en su diagnóstico: «Hay una mirada del gobierno que tiene cierto ensañamiento sobre sectores que tienen pocas herramientas para defenderse desde otro lugar».
Como ejemplo, mencionó la situación de los jubilados y pensionados «peleando todos los miércoles para intentar recomponer un poco sus ingresos, cuando además de perder ingresos han perdido beneficios y derechos por todos lados», y la de las familias que atraviesan situaciones de discapacidad y «tienen que ir a pelear a la calle literal contra las fuerzas de seguridad porque no les actualizan los aranceles».
Para cerrar, Epstein resumió que esa sensación de «ensañamiento con sectores muy débiles o muy desfavorecidos habla muy mal del gobierno finalmente», y dejó planteada la necesidad de que el debate parlamentario del Presupuesto 2027 revise tanto las metas macroeconómicas como las partidas destinadas a los sectores más vulnerables.
