Un estafador oriundo de Mendoza engañó a un empresario de General Pico con la compra de un autoelevador y un carretón. Pagó con cheques adulterados por un valor superior y se llevó la diferencia. Tras un juicio abreviado, la Justicia pampeana lo declaró reincidente pero dio la pena por cumplida.
El juez de Control de General Pico, Diego Julio Ambrogetti, homologó un acuerdo de juicio abreviado y condenó a Omar Carim Sesto Gadhade (45), alias “Turco”, a la pena de 90 días de prisión de efectivo cumplimiento por el delito de estafa.
El hecho ocurrió el 4 de mayo de 2026. Sesto Gadhade contactó a la víctima, titular de la firma, tras ver un aviso en una plataforma agropecuaria. El objetivo: comprar un autoelevador y un tráiler balancín valuados en 24 millones de pesos.
La maniobra y el insólito “vuelto”
Tras revisar la maquinaria en la zona de la Rotonda Trebolares, en General Pico, el estafador mendocino cerró el trato entregando dos cheques de pago diferido que sumaban 27 millones de pesos. Como el monto de los valores superaba el precio acordado, la víctima no solo entregó las herramientas de trabajo, sino que le dio a Sesto Gadhade un cheque propio por 3 millones de pesos a modo de cambio o “vuelto”.
Poco después, La víctima descubrió la amarga v erdad: los cheques tenían orden de no pago en el sistema bancario. Habían sido adulterados en su numeración y consignaban datos falsos de una empresa para simular solvencia. Para ese momento, el “Turco” ya había contratado un flete local y había enviado la maquinaria hacia San Martín, provincia de Mendoza, huyendo de La Pampa a bordo de una lujosa camioneta Volvo XC60.
Juicio abreviado y pena cumplida
La investigación del Ministerio Público Fiscal logró acorralar al delincuente. Ante las contundentes pruebas incriminatorias, Sesto Gadhade confesó su autoría y aceptó someterse a un juicio abreviado acordado por su defensa y la fiscalía.
Si bien el juez Ambrogetti lo declaró reincidente por contar con antecedentes penales previos, la leve condena de 90 días de prisión efectiva fue dada por compurgada (cumplida) con el tiempo que el estafador ya había pasado detenido en prisión preventiva. Por su parte, la víctima prestó conformidad al acuerdo y solicitó que se mantenga activa la orden de secuestro para intentar recuperar la maquinaria que le fue robada.
