Un trágico accidente aéreo sacudió este domingo al Aeropuerto Internacional de Miami, cuando un avión de carga Boeing 767-300 se despistó al momento de aterrizar. La aeronave impactó contra varios vehículos y se prendió fuego, dejando como saldo preliminar al menos cinco personas fallecidas y múltiples heridos.
Según confirmó la sheriff de Miami, Rosie Cordero-Stutz, el dramático episodio “no supone una amenaza aparente para la seguridad pública”, aunque lamentó tener que confirmar las víctimas fatales en el lugar del siniestro. Por su parte, la Administración Federal de Aviación (FAA) detalló que el avión había partido desde San Juan de Puerto Rico y pasó de largo en la pista cerca de las 14:00 horas (hora local).
Un operativo de emergencia masivo
Más de 60 dotaciones del Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade acudieron de inmediato al lugar del hecho. Al llegar, los equipos de emergencia se encontraron con la aeronave envuelta en llamas y una densa columna de humo negro. Los bomberos trabajaron intensamente para extinguir el incendio y asistir a los heridos, cuyo número exacto y estado de salud aún no fue precisado por las autoridades.
El avión, que realizaba el vuelo 7598 de la compañía 21 Air y operaba para la empresa Amazon, quedó inhabilitado en el extremo noroeste del predio tras atravesar una carretera lindera al aeropuerto. Imágenes viralizadas en las redes sociales mostraron el desolador panorama y la desesperación de los testigos que presenciaron el choque del imponente fuselaje.
Caos en los vuelos y una investigación en marcha
El accidente obligó a cerrar temporalmente todas las pistas y calles de rodaje de la terminal aérea. El Centro de Comando del Sistema de Control de Tráfico Aéreo de la FAA ordenó frenar todas las operaciones en tierra, lo que generó un fuerte impacto y demoras en los vuelos. Recién pasadas las 16:15 se logró reabrir una de las pistas, y una segunda volvió a operar media hora más tarde.
El secretario de Transporte de los Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió sobre “retrasos significativos y posibles cancelaciones” a raíz de la tragedia. En paralelo, tanto la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) como la propia FAA ya enviaron inspectores para investigar a fondo las circunstancias que llevaron a que la aeronave terminara fuera del área operativa.
Desde Amazon, la portavoz Kelly Nantel aseguró que están “trabajando estrechamente con las autoridades y funcionarios locales para entender exactamente qué sucedió”, remarcando que la prioridad excluyente de la compañía en este momento es “la seguridad, el bienestar y la atención de todas las personas involucradas”.
