En el marco de la Expo Infancia y Adolescencia que se desarrolló en General Pico, el reconocido psicólogo y psicoanalista Esteban Levin dialogó con InfoPico Radio 99.9 y brindó valiosos consejos para padres y madres que buscan reconectar con sus hijos en un mundo cada vez más acelerado y digitalizado.
El especialista, fue contundente al señalar la importancia de recuperar espacios de encuentro genuino con los más chicos. «Yo le diría en principio cómo recuperar la complicidad que puede establecer con los niños y niñas más pequeños y/o con los adolescentes», expresó Levin ante la consulta sobre qué consejos prácticos podría ofrecer a las familias piquenses.
El valor del tiempo compartido
Para el profesional, la clave está en «compartir un espacio y un tiempo en donde puedan pasar otras cosas, donde no solo se pueda mirar, donde también se pueda colocar el cuerpo». En este sentido, destacó que jugar con el otro implica «no solo prestarle atención, no solo producir algo, sino estar compartiendo un tiempo en el cual aparezca el placer en el movimiento, el placer en el juego, el placer en descubrir algo nuevo, en inventar algo, en imaginar».
Levin advirtió que el tiempo de crianza es acotado y debe aprovecharse: «Después los niños, los hijos se van. Digo, se hacen su vida en el momento en el cual se comparte, y que cada vez es más escaso. Entonces ese tiempo se pierde si no se construye relaciones donde se transmita el amor».
Las pantallas no transmiten afecto
El psicólogo fue crítico respecto al rol de la tecnología en la infancia actual. «Esto es lo que no transmite una imagen. No transmite afecto», sentenció, y agregó que «una imagen no llora». Sin embargo, aclaró que las imágenes pueden ser valiosas cuando se construyen en familia: «Las que armamos juntos, que armamos un collage, que construimos y leemos un cuento».
Entre las actividades que propuso para recuperar ese vínculo, mencionó: «Si inventamos un refugio para hacer cosas y jugamos, que armamos con los juguetes o con los otros un espacio donde pasen otras cosas y donde uno pueda transmitir el amor por esas cosas». Estas «cosas», explicó, pueden ser «una planta, un animalito», elementos que «permitan salir y encontrarse con otro e inventar algo nuestro».
Construir «lo nuestro»
El concepto central que propone Levin es el de «lo nuestro»: «Cuando uno puede dejar lo mío, vos dejar lo tuyo, y armamos algo en común. Y eso en común no es lo igual. Lo común en lo diferente». Esta construcción conjunta, según el especialista, es fundamental para transmitir valores y generar lazos genuinos entre padres e hijos en tiempos donde la individualidad y las pantallas amenazan con aislar a las infancias.
