La industria de la construcción atraviesa una de sus etapas más críticas a nivel nacional. Adrián Pérez Habiaga, presidente de la Cámara de la Construcción, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y trazó un panorama alarmante: la desinversión en infraestructura pública le cuesta al país 25.000 millones de dólares anuales, situación que se agrava por una millonaria deuda del Estado con las empresas del sector.
Durante la última reunión de la Cámara a nivel nacional, las autoridades emitieron un duro documento advirtiendo sobre la gravedad de la parálisis actual. Pérez Habiaga explicó que el parate no solo golpea a las constructoras en primera línea, sino que arrastra a unas 270 empresas subsidiarias que funcionan como proveedoras y que hoy ven peligrar su continuidad.
El dato más impactante que arrojó el dirigente es la inmensa pérdida patrimonial por el abandono de la obra pública. “Solamente por no hacer mantenimiento se pierden 25.000 millones de dólares por año”, sentenció. Esta cifra abarca tanto el deterioro de las rutas, que representan un riesgo visible y constante para la sociedad, como el abandono del mantenimiento edilicio en todos los bienes del Estado.
“Es como tu casa; si vos no la mantenés, no la pintás, se te viene abajo”, graficó Pérez Habiaga con crudeza. En este sentido, remarcó que destinar fondos a la conservación de estas obras es, en definitiva, dejar de perder capital a futuro, y calificó la actual política de desinversión como una visión completamente errada.
A este escenario de abandono se le suma un conflicto financiero mayúsculo: la cadena de pagos cortada por el Estado Nacional. Según detalló el titular de la Cámara, el actual gobierno no ha abonado las obras ejecutadas y la alternativa de pago que barajan enciende todas las alarmas en el sector privado.
“Están ofreciendo pagar con un bono a valores del bono, no a valores de mercado”, advirtió. Esta propuesta resulta letal tanto para las pymes, que no tienen la espalda financiera para aguantar la licuación de sus ingresos, como para las grandes empresas, debido al colosal volumen de la deuda acumulada.
Pese a algunos trascendidos sobre intenciones oficiales de reactivar concesiones viales, desde la Cámara son tajantes al afirmar que hoy las reglas de juego no están dadas. Las empresas no pueden salir a buscar créditos viables bajo el actual esquema, dejando en evidencia que, sin un cambio profundo en las políticas de Estado y el saneamiento de las deudas, la crisis del sector seguirá profundizándose.



