Paulo Pechin, gerente de APySU, brindó detalles sobre la megaobra que ya se encuentra en funcionamiento y que brindará mayor autonomía al servicio en la ciudad.
En pocas líneas
- General Pico triplicó su capacidad de almacenamiento de agua potable con la nueva cisterna de 5 millones de litros, obra clave para el verano.
- La cisterna ya está operativa y se alimenta del acueducto de refuerzo sur, brindando mayor autonomía al sistema principal de la ciudad ante cortes de suministro.
- A pesar de la mejora, se insiste en el uso responsable del agua, ya que la fuente principal sigue siendo el agua subterránea, un recurso limitado.
- APySU realiza recambio de medidores para optimizar la gestión del agua y mantener un consumo per cápita inferior al promedio nacional.
Tras el traspaso oficial por parte del Gobierno Provincial al municipio y a la cooperativa local de la nueva cisterna de 5 millones de litros, ubicada en calle 104 y 11, la ciudad de General Pico ha dado un paso fundamental para garantizar la provisión de agua potable, especialmente de cara a la temporada estival. En diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, Paulo Pechin, gerente de Agua Potable y Saneamiento Urbano (APySU), explicó los alcances y el funcionamiento de esta obra calificada como “neurálgica” para los piquenses.
Pechin expresó su satisfacción por la concreción del proyecto, una obra “muy anhelada desde hacía décadas”. Originalmente, su construcción estaba ligada a la segunda etapa del Acueducto del Río Colorado, un plan que ha sufrido postergaciones. Sin embargo, gracias a la gestión municipal y provincial, la cisterna es hoy una realidad.
Con esta nueva incorporación, la capacidad de almacenamiento de la ciudad experimenta un crecimiento exponencial.
“Casi que triplica la capacidad de almacenamiento de agua del sistema principal de la ciudad. Teníamos una cisterna original de dos millones de litros y un tanque elevado de medio millón, y hoy se nos suma una cisterna de cinco millones de litros. Estamos en siete millones y medio de litros de capacidad”, detalló Pechin.
El gerente aclaró que este volumen corresponde al sistema principal, que abastece al 85% del área servida, sin contar los sistemas barriales independientes como los de los barrios Federal, Rucchi y Ranqueles.

Una obra ya operativa y lista para el verano
Aunque el traspaso formal se realizó recientemente, Pechin confirmó que la infraestructura ya está en servicio. “La cisterna se encuentra en funcionamiento hace unos meses. En este momento está en una etapa de ajustes de los sistemas electrónicos de telemetría, pero la obra física e hidráulica está terminada y funcionando, y ya la estamos disponiendo para esta época estival, que era lo fundamental”, aseguró.
El llenado de esta nueva reserva es posible gracias a una obra paralela: el acueducto de refuerzo sur, que incluyó el recambio de un troncal de cañería de casi 40 años y la incorporación de 15 nuevas perforaciones. Además, esta nueva cisterna alimenta directamente el sistema de bombeo y almacenamiento del barrio Los Horneros.

Más autonomía, pero el recurso sigue siendo finito
La principal ventaja de esta obra es la tranquilidad y la capacidad de amortiguación que ofrece. Pechin lo explicó con una analogía clara: “Esto nos da una capacidad de almacenamiento para no tener que estar corriendo atrás de la liebre todos los días. Para decirlo mal y pronto, antes ingresaba un litro de agua y teníamos que entregarlo”.
Esta nueva reserva permitirá afrontar eventuales salidas de servicio del acueducto con mayor holgura.
“Anteriormente, en tres horas nos quedábamos sin reserva de agua. Con esto sabemos que vamos a poder disponer de por lo menos medio día de autonomía, tal vez un poco más, administrándolo bien”, indicó.
A pesar de este avance, el gerente de APySU subrayó que el problema de fondo persiste: la escasez del recurso. “La única fuente que tenemos hoy es el agua subterránea, cada vez más difícil de conseguir, de extraer y de potabilizar”, advirtió. Por ello, se sigue trabajando en proyectos a futuro, como la explotación del acuífero Pico-Vertis.
En este sentido, Pechin fue enfático en que la política de cuidado no cambiará. “No porque nos hagan obras vamos a abrir los dedos. Seguimos teniendo un recurso finito y tenemos que mantener las mismas políticas de entrega de agua para que tengamos disponibilidad para todos y en la mejor calidad posible”, afirmó.
Renovación de medidores y consumo consciente
Paralelamente, APySU está llevando a cabo un importante recambio de medidores domiciliarios en la ciudad. Pechin explicó que se debe al deterioro natural que sufren los dispositivos, especialmente en General Pico donde el 95% están instalados en la vereda, y a la necesidad de mantener la eficiencia en la medición.
“No solamente por una cuestión de cobranza, sino también para tener preciso la cantidad de agua que estamos entregando versus el agua que producimos, y hacer una gestión lo más óptima posible”, señaló.
Finalmente, destacó el comportamiento de los vecinos de la ciudad, cuyo consumo promedio se mantiene por debajo de la media nacional. “En Pico estamos en el orden de los 180 litros por habitante por día, mientras que el promedio nacional es de 250. Mantener ese consumo es lo que nos permite poder seguir llegando a todos los puntos de la ciudad”, concluyó, agradeciendo a la administración municipal y provincial por hacer posible una inversión de esta magnitud, inalcanzable para un ente prestador a través de la tarifa.

