MENOS JAULAS – La columna de Aves de La Pampa de Margarita Cervio para INFOPICO.COM | Hoy, Pijuí Cola Parda (Synallaxis albescens)
Hace años que escucho al pijuí en el patio de casa. Conozco su canto, sé que está ahí, pero verlo… ¡eso ya es otra historia! E identificar cua lde todos los pijuíes …eso se lo dejo a Gabriel Acevedo que es mi google personal junto con Miguel Santillan, para mí es muy difícil con los pajaritos marrones Jajajaj
Pero bueno los que me conocen saben que me encanta imitar el canto de las aves que escucho. Y aunque le pongo toda la onda, tengo que reconocer que no soy demasiado buena. Jajajaja.
Y siempre la misma pregunta al que está a mi lado ¿Pero no lo escuchas? ¡Escuchá, ahí está!
Y la respuesta es siempre parecida: que no prestan atención al canto de los pájaros.
Esta semana pasó algo maravilloso, de esas pequeñas cosas que para mí son enormes. Salí al patio a cortar un limón para acompañar la milanesa que iba a almorzar y ahí estaba. ¡El pijuí!
Después de tantos años de escucharlo, por fin lo tenía delante de mis ojos. Y, como si fuera poco, se estaba secando luego de la Lluvia así que me dio tiempo a buscar la cámara (que intento tener siempre a mano) y ¡pude fotografiarlo!

A veces pienso en cuántas cosas suceden a nuestro alrededor sin que las registremos. Cuántos pájaros cantan mientras almorzamos, cuántas historias transcurren entre las ramas de nuestros propios patios.
El pijuí cola parda (Synallaxis albescens) que creo que es este, digo creo porque son muy parecidos con el corana gris y es el canto el que los diferencia pero….. como estar segura en este caso si tienen diferentes vocalizaciones según la ocasión. (Nunca una fácil con los marroncitos) la realidad que este es un pequeño pájaro de unos 15 centímetros que pertenece a la familia Furnariidae. Sí, ¡es pariente del hornero!
Es inquieto, se mueve entre arbustos y pastos altos buscando insectos y arañas. Su canto es fuerte y repetitivo. Yo lo escucho clarito diciendo «PIIII-JUÍ, PIIII-JUÍ». ¡Jajajaja! ¿Lo escucharon alguna vez?

Construye un nido cerrado con ramitas, muchas veces espinosas, y una entrada en forma de túnel.
Pero acá viene un dato sorprendente: el investigador argentino Roberto Straneck describió en 1999 la semejanza entre los sonidos de los pichones y el sonido de advertencia de una víbora de cascabel. Propuso que podría ser una forma de disuadir a los depredadores. Es una hipótesis científica, no una defensa cuya eficacia ya esté demostrada.

Les dejo dos invitaciones: escuchar su canto en grabaciónes realizadas en iNaturalist y mirar dónde se registró esta especie en La Pampa. Y después me cuentan si lo escucharon alguna vez cerca de su casa o donde.
Explorar observaciones en iNaturalist
La naturaleza no siempre necesita que vayamos a buscarla. A veces alcanza con aprender a escucharla.
Nos leemos el próximo finde con menos jaulas y más aves por descubrir (aunque no las veamos o estén entre una maraña de ramas. Jajajja)

Referencia científica: Straneck, R. J. (1999), Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales. La semejanza acústica fue estudiada; su función antidepredatoria es una hipótesis.
