En el marco de la fecha postergada del Festival Pico Cumple, correspondiente a los 120 años de la ciudad, la Municipalidad de General Pico concretó la inauguración del escenario Heraldo Hernández. La obra fue emplazada en El Parador, en las inmediaciones de la calle 18, luego de que la estructura fuera trasladada desde la Reserva Natural Urbana Benicio Delfín Pérez y puesta en valor para alojar numerosos espectáculos culturales.
Durante la jornada de inauguración, amigos e instituciones presentaron videos recordatorios sobre la trayectoria musical y personal del poeta y compositor homenajeado, sumados a recitados y palabras que enaltecieron su carrera. Además, las autoridades municipales, encabezadas por la intendenta Fernanda Alonso, entregaron un presente a los familiares del artista.
La jefa comunal se pronunció al respecto y destacó que llegó el día de cierre de todas las actividades previstas para el aniversario de la ciudad. “Pico cumplió con la edición que nos debíamos, con la promesa hecha a la ciudadanía de que se iba a llevar adelante este festejo tan importante”, afirmó Alonso. Asimismo, remarcó la emoción de rememorar a Heraldo Hernández y señaló: “Avanzamos en función de la propuesta de sus allegados y cumplimos, por lo que estamos conformes agradeciendo la paciencia que tuvieron para que esto sucediera”.
Por su parte, el hermano del homenajeado, Dardo Hernández, expresó un profundo agradecimiento a las personas, instituciones y autoridades municipales y del Concejo Deliberante. En su discurso, destacó que la historia de Heraldo fue una ráfaga de apenas cinco años en los que construyó en su esencia la pampeanidad, dejando un legado de más de trescientos poemas y obteniendo el primer premio al mejor recitador del Sur argentino en 1969.
Finalmente, Dardo Hernández valoró que el artista nunca fue olvidado por el pueblo y los dirigentes de la ciudad. “Siempre lo recordaremos, hoy es un gran día, un testimonio perfecto de cómo un pueblo debe preservar la memoria de sus hijos”, concluyó, recordando que el municipio ya lo había considerado como un vecino ilustre, contribuyó a erigir un busto en su honor y nombró a la calle 104 con su nombre.

