El Ministerio de Salud de la Pampa confirmó la detección de dos casos positivos y uno sospechoso de coqueluche, conocida popularmente como tos convulsa, en la ciudad de General Pico. Ante esta situación, la Directora Provincial de Epidemiología, Ana Bertone, dialogó con InfoPico Radio 99.9 para brindar detalles sobre la enfermedad y subrayar la importancia de las medidas preventivas.
Bertone explicó que la decisión de comunicar estos casos responde a la detección de un primer caso en una niña no vacunada, y semanas más tarde, en otro bebé. Ambos menores tuvieron que ser internados, uno de ellos en terapia pediátrica, lo que resalta la gravedad que la enfermedad puede alcanzar en los más pequeños. “Nos pareció prudente comunicar que esto está ocurriendo en nuestra provincia y que tenemos recursos para prevenir la enfermedad”, afirmó la Directora.
La coqueluche es una enfermedad respiratoria de larga data, que se propaga a través de las gotitas que se emiten al toser o estornudar. Aunque no es tan contagiosa como otras infecciones recientes, como el COVID-19, se considera contacto estrecho a quien comparte un mismo espacio con una persona infectada durante aproximadamente una hora. La especialista enfatizó que, si bien cualquier persona puede contagiarse, la forma en que se manifiesta la enfermedad varía considerablemente.
Los síntomas de la tos convulsa incluyen un período catarral inicial, similar a un resfrío, que luego evoluciona a una tos “quintosa”, caracterizada por accesos intensos que pueden provocar vómitos o sensación de ahogo. En niños pequeños, este cuadro es mucho más grave, impidiendo la alimentación y generando insuficiencia respiratoria que puede requerir asistencia en terapia intensiva. En adultos, la tos puede ser persistente y, a veces, “no se le da bolilla”, sin que se asocie a la coqueluche, aunque pueden ser transmisores para los más vulnerables.
La vacunación es la herramienta fundamental para prevenir la coqueluche y sus complicaciones. Bertone detalló el esquema de vacunación:
- A los 2, 4 y 6 meses con la vacuna pentavalente.
- Un refuerzo a los 15 meses.
- Otro refuerzo antes del ingreso a la primaria (actualmente se vacuna por cohortes en el jardín).
- A los 11 años, un refuerzo con la vacuna triple bacteriana acelular, ya que los adolescentes pueden ser portadores y transmisores a los más pequeños sin enfermar gravemente.
Además, se incorporó esta vacuna en el calendario para embarazadas, a partir de la semana 20 de gestación. Esta estrategia busca que la madre genere anticuerpos y los transmita al bebé a través de la placenta, protegiéndolo durante los primeros dos meses de vida, antes de que reciba sus propias dosis.
La Directora de Epidemiología señaló que la bordetela, la bacteria causante de la coqueluche, siempre ha circulado. Sin embargo, cuando las coberturas de vacunación disminuyen o se cuestiona la eficacia de las vacunas, la enfermedad puede reaparecer con mayor fuerza. “Uno tiende a olvidar que esto puede ocurrir, pero en realidad existen estas enfermedades”, advirtió Bertone, destacando la importancia de la vigilancia epidemiológica continua.
Si bien existe un tratamiento antibiótico específico que debe administrarse en el momento adecuado, la prevención a través de la vacunación es primordial. Bertone subrayó que las dosis están disponibles en todos los centros de salud de la provincia, son gratuitas y obligatorias. “Es un derecho de los niños tener las vacunas”, enfatizó.
En un llamado a la reflexión, la funcionaria recordó el testimonio de un padre que perdió a su hijo por listeria en España, quien pertenecía a un grupo antivacunas y expresó sentirse “engañado” por no tener toda la información. “El impacto de las vacunas es evidencia pura, está en todos lados escrito, no hay por qué dudar porque si no pueden pasar estas cosas”, manifestó Bertone, lamentando la posibilidad de que una enfermedad prevenible por vacuna termine en complicaciones graves.
Respecto al caso sospechoso en General Pico, la Directora aclaró que “se va a terminar descartando”, ya que se detectó otro virus, el sincicial respiratorio, en una madre no vacunada durante el embarazo. Este hecho sirve como un nuevo recordatorio sobre la disponibilidad y seguridad de las vacunas. “Es un llamado a la comunidad, estemos atentos, tenemos las vacunas, están disponibles, son seguras, eficaces. Sobre todo por el derecho a la salud de los niños, que aprovechemos la oportunidad de esa estrategia de salud que tenemos al alcance todos”, concluyó Bertone.



