En un contexto de creciente apertura de importaciones y con el consumo a la baja, la industria textil argentina, y en particular la pampeana, se encuentra ante un escenario sumamente desafiante. Para conocer la realidad de este sector, INFOPICO RADIO 99.9 dialogó con Fernando Yannuzzi, gerente de Alav, una empresa textil ubicada en la Zona Franca de General Pico, que actualmente emplea a 85 personas y se especializa en la fabricación de ropa de cama, mesa y baño.
Un panorama complejo para la producción local
Yannuzzi describió un panorama complejo, donde la equiparación de los aranceles externos comunes entre la materia prima (tejidos) y el producto terminado importado (juegos de sábanas, por ejemplo) genera una competencia desleal. “La materia prima, como el tejido, paga un 18% y un juego de sábanas que nosotros fabricamos paga el 20%. La diferencia entre la materia prima y un producto terminado que viene de China tiene muy poca diferencia”, explicó el gerente de Alav. Esta mínima brecha arancelaria, sumada a los menores costos de mano de obra y la mayor estabilidad económica en países como China, obliga a las empresas locales a recurrir a la inventiva y la tecnología para intentar ser competitivas.
Las consecuencias de este contexto ya se hacen sentir en la empresa. “Las ventas en general han mermado, el consumo ha mermado muchísimo con respecto al año pasado en este sector”, afirmó Yannuzzi. Por el momento, Alav se enfoca exclusivamente en el mercado interno, ya que “Argentina todavía para exportar está un poco caro” debido a los elevados costos que presenta el país en la actualidad.
El rol clave de la Zona Franca y la Facultad de Ingeniería
A pesar de las dificultades, Yannuzzi destacó el papel fundamental de la Zona Franca de General Pico como una “plataforma muy interesante y muy buena para las empresas en general”. Remarcó que tanto las autoridades provinciales como el concesionario han brindado un apoyo significativo a la empresa, lo que ha sido crucial para su sostenimiento.
Otro factor distintivo y sumamente valioso para Alav es la presencia de la Facultad de Ingeniería en General Pico. Esta institución es clave para la formación de mano de obra calificada en un sector tradicionalmente asociado a la labor manual. “Nosotros tenemos algunos egresados o estudiantes o por recibirse de la Facultad de Ingeniería que nos hemos preparado a ellos para la tecnología que tenemos acá, que es de punta”, comentó Yannuzzi, resaltando la importancia de esta colaboración para la implementación de tecnología avanzada, incluyendo la autogeneración de energía eléctrica en parte de la fábrica. Esta sinergia permite a la empresa mantener un alto nivel de productividad y eficiencia.

Desafíos y objetivos en un entorno cambiante
Mantener una industria en el actual escenario argentino requiere de una notable audacia, según Yannuzzi. “Los dueños de esta empresa tienen un coraje bárbaro porque han invertido en tecnología, han invertido mucho en la provincia”, subrayó. La constante volatilidad de las reglas de juego en el país dificulta enormemente la planificación a mediano y corto plazo, lo que convierte la gestión empresarial en un desafío diario.
Entre los principales problemas que enfrenta el sector, la baja del consumo es la más acuciante, directamente relacionada con la disminución del poder adquisitivo de la población. Para contrarrestar esto, Alav se enfoca en la innovación constante en productividad y tecnología, así como en la mejora continua de la calificación de su personal.
Fernando Yannuzzi también enfatizó la necesidad de un mayor apoyo del gobierno federal, pidiendo una reducción del arancel externo común para las materias primas. Esto permitiría a las industrias nacionales ser más competitivas frente a los productos terminados importados, que en muchos casos ofrecen una calidad similar a precios considerablemente más bajos debido a las distorsiones arancelarias y los menores costos de producción en el exterior. La diferencia de solo un 2% entre el arancel de la materia prima y el producto terminado importado resulta insostenible para la producción local.
La inteligencia artificial como herramienta estratégica
En busca de optimizar sus procesos y la toma de decisiones, Alav está incorporando la inteligencia artificial a través del desarrollo de un sistema informático con el apoyo de una empresa local. Esta herramienta permitirá gestionar y obtener información detallada sobre la productividad por proceso y detectar los llamados “cuellos de botella” en la producción. Sin embargo, Yannuzzi aclaró que, a pesar de la automatización, el factor humano sigue siendo “importantísimo” para la carga y el análisis de la información.
Respecto a la planta de 85 empleados, Yannuzzi indicó que, por el momento, no hay planes de sumar más personal, reflejo de la cautela que impone la coyuntura.
La charla con Fernando Januzzi deja en claro que la industria textil pampeana, representada por Alav, se esfuerza por mantenerse a flote y ser competitiva en un escenario adverso, apoyándose en la tecnología, la capacitación y el respaldo de la Zona Franca, mientras espera un mayor acompañamiento de las políticas macroeconómicas para poder consolidar su crecimiento.

