Un sorprendente hallazgo tuvo lugar en la localidad de Intendente Alvear, cuando vecinos que utilizaban un detector de metales desenterraron un artefacto explosivo de uso militar. El hecho ocurrió a escasos 150 metros del hospital local, lo que generó un rápido e intenso operativo policial para resguardar la zona y garantizar la seguridad de los habitantes.
Según la información a la que pudo acceder infopico.com, el episodio comenzó alrededor de las 17:30 horas, cuando un llamado a la línea de emergencias 101 alertó sobre la situación. El descubrimiento se produjo en la zona de quintas de la localidad, específicamente sobre la Avenida Sarmiento, entre las calles Ernesto Tonelli y Pedro Andrada.
Un hallazgo enterrado y en perfectas condiciones
Al llegar al lugar, el personal de la Comisaría de Intendente Alvear constató la veracidad de la denuncia. Dos hombres de la localidad explicaron que, mientras rastreaban el terreno con un aparato de detección metálica de mano, el equipo les marcó una fuerte presencia bajo tierra. Tras excavar unos pocos centímetros, se toparon con un envase envuelto; en su interior descansaba una granada de mano con la inscripción “EA-M5”, nomenclatura que identifica a los materiales del Ejército Argentino.
Fuentes vinculadas al operativo detallaron que el explosivo se encontraba “en perfecta condición y en buen estado de resguardo”. Asimismo, los efectivos confirmaron que “la espoleta estaba colocada bien, como corresponde”, lo que indicaba que el artefacto mantenía su estructura intacta y, por lo tanto, su potencial peligrosidad.
Activación del protocolo y resguardo
Frente a las características del elemento encontrado, las autoridades policiales activaron de forma inmediata el protocolo de resguardo de explosivos. Cerca de las 18:50 horas, arribó al lugar una dotación del Grupo Especial de la Unidad Regional II (GEP UR-II), que corroboró el buen estado de conservación del artefacto y procedió a inmovilizarlo bajo estrictas medidas de seguridad.
Debido a la caída de la noche y las inclemencias del tiempo, la cúpula a cargo del operativo decidió trasladar la granada hacia un establecimiento rural cercano. Allí, el explosivo quedó bajo custodia policial ininterrumpida a la espera de la llegada de la Brigada de Explosivos de la ciudad de Santa Rosa, que se encargará de la manipulación definitiva y la neutralización segura del material militar.




