Desde Australia, René Civalero, un ingeniero oriundo de General Pico, La Pampa, comparte su experiencia trabajando en el país oceánico. La conversación comenzó con un detalle trivial pero revelador: la diferencia horaria. “Acá ahora son las 11 de la noche”, dijo René, explicando que estaba a punto de comenzar su turno nocturno en un campo de olivos a tres horas al norte de Melbourne.
Turnos nocturnos y mantenimiento en un campo de olivos
René trabaja en un campo con 3,000 hectáreas de olivos, realizando tareas de mantenimiento en las máquinas utilizadas para la cosecha. “Estoy haciendo de 12 de la noche a 12 del mediodía,” comentó. “Son unas 10 máquinas que trabajan las 24 horas y siempre tiene que haber alguien de guardia”.
Un vínculo que se mantiene a través de los años
Esta no es la primera vez que René trabaja en Australia. “Este es el cuarto año, la cuarta campaña,” explicó. “Vine la primera vez en noviembre de 2020 como parte de la empresa donde trabajaba en Argentina.” Luego de dos años, decidió renunciar a su trabajo en Argentina pero mantuvo buenas relaciones con sus empleadores australianos, quienes lo siguen contratando. “Les cuesta conseguir gente para trabajar acá y yo conozco las máquinas.”

La comunidad argentina en Australia
La comunidad argentina, aunque pequeña, se hace sentir. René no está solo: “Metí a laburar a dos amigos que a su vez trajeron a otros amigos. Seremos unos 10 argentinos en total.”
Economía y calidad de vida
La principal motivación para trabajar en Australia es económica. “La cosecha dura dos meses y yo vine un mes antes, así que estaré unos tres meses en total. Con lo que gano acá en tres meses, puedo vivir el resto del año en Argentina sin mover un dedo,” reveló René.
El costo de vida en Australia es más elevado, pero los salarios lo compensan. “Un sueldo básico en el campo es de 33,50 dólares australianos la hora. Después de restar impuestos y gastos, te quedan unos 1,200 dólares australianos por semana,” detalló. La estabilidad económica es notable.
Cultura y desafíos
René también habló sobre las diferencias culturales. “Es una cultura totalmente distinta. La comida, por ejemplo, no se compara con la de Argentina. Pero tengo suerte de estar en el campo con otros argentinos, así que organizamos comidas y salidas,” comentó.

La experiencia de vida
A pesar de los desafíos, René ve la experiencia como enriquecedora tanto a nivel profesional como personal. “Este trabajo me da mucha experiencia en el campo, en la puesta a punto de las máquinas,” dijo. Además, señaló que hay muchas oportunidades laborales en el campo para quienes son responsables y tienen algún conocimiento previo. “Te ofrecen visas de trabajo para que te quedes más tiempo.”
El regreso a casa
René planea volver a Argentina a principios de julio, pero por ahora, está disfrutando de su tiempo en Australia y está en contacto permanente con su familia a través de WhatsApp. La entrevista concluyó con un mensaje optimista de René para los jóvenes que consideran trabajar en el extranjero. “Está de moda venirse acá porque económicamente cierra por todos lados. Sabés que no le errás en cuanto a conseguir trabajo y que te va a ir bien,” afirmó.

