La reconocida especialista en educación Guillermina Tiramonti, Licenciada en Ciencias Políticas y Magíster en Educación y Sociedad, dialogó con InfoPico Radio 99.9 sobre uno de los debates más actuales del sistema educativo argentino: el uso de celulares e inteligencia artificial en las aulas. Su postura es clara: integrar en lugar de prohibir.
En una entrevista realizada durante las vacaciones de invierno, Tiramonti —recientemente distinguida como Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires— fue contundente respecto a la discusión que atraviesa a docentes, familias y autoridades educativas en todo el país.
«Está bien que se discuta, está bien que trabajemos en eso, pero no que la primera reacción sea prohibir», señaló la especialista. Y agregó con énfasis: «La inteligencia artificial, ¿cómo la vas a prohibir? Tenés que trabajar mucho, muchísimo, para ver cómo podés usarla en la escuela para mejorar los aprendizajes de los chicos, para enriquecer el trabajo escolar, pero de ninguna manera rechazar».
Respecto al uso de teléfonos celulares, Tiramonti reconoció la preocupación por el tiempo excesivo que los jóvenes pasan frente a las pantallas, pero insistió en la necesidad de un abordaje pedagógico. «Yo entiendo que hay chicos que se pasan 10 horas con el teléfono, y entonces me parece bien que en un período del día no estén con el teléfono», explicó.
Sin embargo, la especialista remarcó que la escuela debe enseñar a los estudiantes a hacer un uso pedagógico del dispositivo: «Para muchos de ellos es la única tecnología que tienen a mano, no tienen una computadora. Entonces, usar esa tecnología para investigar, para averiguar cosas, para solucionar los temas de la vida corriente».
Tiramonti también advirtió sobre las carencias de infraestructura tecnológica en el sistema educativo argentino. «No tenés conexión en muchas escuelas. Así como a principios del siglo XX no había bibliotecas, bueno, ahora no hay computadoras, y la forma de comunicarse hoy es a través de las computadoras», lamentó.
La especialista subrayó la necesidad de formar docentes capacitados para enseñar con estas nuevas herramientas y concluyó con una reflexión crítica: «Me parece que la Argentina no tiene conciencia de lo importantísimo que es tener una población preparada para avanzar en un siglo donde el conocimiento es importante».



