Jóvenes evangélicos brindan a los chicos de barrio Ranqueles un espacio donde divertirse, alimentarse y aprender buenos valores.

“Nosotros pertenecemos a la Iglesia del Centro Cristiano Internacional y estamos trabajando en un proyecto integral-social. Durante todo el año tenemos varias actividades programadas, entre ellas las del Mes del Niño, donde cada fin de semana hacemos una actividad especial pensada para ellos. Hicimos el sábado pasado el cine, donde proyectamos una película para ellos, este sábado hicimos una fiesta de disfraces y el próximo domingo vamos a hacer una kermes, donde va a haber juegos en el predio desde las 15 horas. El siguiente vamos a hacer una barrileteada, con alrededor de 200 barriletes en el aire”, detalló Yesica Robledo.
“Desde siempre hacemos este tipo de actividades, pero más desde que tenemos este predio. Hoy no nos acompañó el día, pero los chicos disfrutaron igual”, destacó la joven en dialogo con infopico.com y precisó que al lugar habitualmente “asisten niños de 3 a 12 años, que generalmente son del barrio, aunque vienen de todos los barrios de la ciudad. El proyecto que estamos trabajando intenta ser de crecimiento global que en principio abarca este lugar pero está pensado para ser implementado en toda la ciudad”.
Señaló que desde su grupo “apuntamos a la formación de valores, cristianos principalmente, pero buscamos incentivar otras cuestiones básicas como lavado de manos, etc, cuestiones mínimas que para cierta parte de la población eso está internalizado, pero para otros no. Estamos buscando inculcar el amor, la solidaridad, la no violencia, la confianza en el otro, cosas importantes para formar una sociedad en el futuro más justa e igualitaria para todos”.
“Cuando llegamos al principio a este barrio lo que queríamos pregonar era muy confrontativo con lo que nos encontrábamos acá, pero con el correr de los meses uno ve el fruto del trabajo y eso es satisfactorio para quienes llevamos adelante el proyecto, que está llevado a cabo por distintos profesionales como psicólogos, docentes, asistentes sociales, y otros voluntarios que se suman para poder brindarles a los chicos un momento de juego, formación y alimentación, porque también les damos una copa de leche”, concluyó.












