«Cuando uno llega tarde es más difícil todo después»: las señales de alarma del tendón de Aquiles

18 octubre, 2026 a las 14:00
«Cuando uno llega tarde es más difícil todo después»: las señales de alarma del tendón de Aquiles (Imagen ilustrativa IA - infopico.com)
«Cuando uno llega tarde es más difícil todo después»: las señales de alarma del tendón de Aquiles (Imagen ilustrativa IA - infopico.com)

El tendón de Aquiles es la estructura que más carga resiste en el cuerpo humano, pero también tiene sus puntos débiles. Así lo explicó el kinesiólogo Macota Espada, columnista de InfoPico Radio 99.9 y coordinador general del área de kinesiología de Salubritas, en General Pico. El profesional remarcó que ignorar las molestias puede derivar en una ruptura total que obliga a pasar por el quirófano.

La estructura más fuerte del cuerpo y su talón de Aquiles

Espada puso el tema en foco desde el arranque. «Es el tendón que más resistencia tiene en el cuerpo humano, o sea, el que más tensión y carga resiste», señaló, y explicó que resulta clave en la bipedestación y en la marcha, porque soporta todo el peso del cuerpo al momento del despegue del talón.

Esa robustez, sin embargo, no es eterna. Con el paso del tiempo —y sobre todo cuando se abandona la actividad física— el tendón pierde irrigación, se erosiona con mayor facilidad y comienza un proceso degenerativo. La zona más comprometida está ubicada dos o tres dedos por encima del talón.

«Es un tendón que también, como es fuerte, también se vuelve débil», describió el kinesiólogo, que agregó entre los factores de riesgo el consumo de corticoides, el cigarrillo y la baja en la intensidad del movimiento diario.

Después de los 45, el momento de prestar más atención

Consultado sobre si la lesión puede aparecer a cualquier edad, Espada fue claro: puede pasar, aunque existe una prevalencia marcada a partir de los 40 o 45 años. En las personas más jóvenes, en cambio, la ruptura suele responder a una causa traumática.

  • Golpes directos sobre la zona.
  • Sobreesfuerzos o sobrecargas desmedidas.
  • Deportes con saltos repetidos: básquet, vóley, atletismo.

En el rango etario más alto, en cambio, el corte se produce de manera espontánea por la degradación de los tejidos. Por eso el profesional insistió en trabajar la elasticidad, la irrigación y el balance muscular entre cuádriceps, gemelos y glúteo mayor.

“Yo siempre digo que es como si uno en pleno invierno anda más abrigadito y se cuida de más: tiene menos riesgo quizás de enfermarse de una gripe que si andás expuesto al frío. El desacondicionamiento físico te predispone a tener más chances de lesionarte”

Qué pasa cuando el tendón se corta

El cuadro más temido es el desgarro total de la estructura, que condiciona directamente la capacidad de caminar. En esos casos, explicó Espada, el camino es la cirugía: una reconstrucción donde se vuelve a unir la parte distal con el segmento seccionado.

El problema aparece después. «Es un período bastante tedioso para los pacientes porque lleva mucho tiempo de posquirúrgico, de reposo, mucha regulación de la estructura del tendón para que no vuelva a romperse», detalló. Y comparó: si bien no llega a los plazos de un ligamento cruzado, se trata de una de las rehabilitaciones más extensas del miembro inferior.

Ejercicios excéntricos: la herramienta que mejor funciona

En materia de prevención y de recuperación, el kinesiólogo destacó los ejercicios excéntricos, los que hoy muestran mejores resultados. Se trata de trabajos en los que el músculo y el tendón generan fuerza mientras se elongan, es decir, cuando los extremos se distancian en lugar de acercarse.

Ese tipo de rutina se aplica tanto antes de la lesión, como medida preventiva, como en las distintas etapas de la rehabilitación una vez producido el daño.

Las señales que no hay que dejar pasar

Espada dejó una pauta concreta para la audiencia: cuando el tendón molesta por más de tres o cuatro días, hay que consultar. Los signos de alerta son varios:

  • Dolor al levantarse a la mañana.
  • Rigidez o entumecimiento después de períodos largos de inactividad.
  • Sensación de pinchazo al retomar la marcha.
  • Inflamación visible en la zona.
  • Molestias que aparecen tras varios días de sobrecarga, como el trote sostenido.

«Cuando aparece eso, ahí tienen que ir al médico, al kinesiólogo, a ver que lo evalúen y ver si hay posibilidades de desinflamarlo y regenerarlo antes de que se rompa», recomendó.

El cierre de la columna, que se emite cada quince días por InfoPico Radio 99.9, fue un llamado a los hábitos saludables: actividad física con trabajo de fuerza, buena hidratación, alimentación cuidada y, sobre todo, no minimizar los dolores. «Cuando uno llega tarde es más difícil todo después», resumió el profesional, que trabaja en el consultorio de calle 18 entre 21 y 23 de General Pico.

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