El Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa revocó una condena de prisión efectiva contra Aníbal Antonio Alberto y Andrés Aníbal Alberto, padre e hijo oriundos de Justiniano Posse, Córdoba, quienes habían sido condenados por el delito de estafa tras una operación de compraventa de ganado con cheques sin fondos. El fallo se produjo luego de que las partes alcanzaran un acuerdo económico extrajudicial.
El origen del conflicto: cheques rechazados por una operación ganadera
La causa se inició a partir de la denuncia de cuatro firmas pampeanas vinculadas al negocio ganadero. Según explicó el abogado defensor Michel Divoy, la maniobra consistió en la compra de cabezas de ganado mediante cheques de pago diferido. Algunos de esos cheques pudieron cobrarse, pero otros fueron rechazados por falta de fondos.
«Las cuatro firmas correspondían casi a la misma maniobra, porque involucraba a quienes vendieron las cabezas y a las empresas que las transportaron», detalló Divoy.
La defensa: incumplir un pago no es estafar
Desde el inicio del proceso, los abogados Jerónimo Altamirano y Michel Divoy sostuvieron que un incumplimiento comercial no alcanza para configurar el delito de estafa. Este argumento atravesó toda la estrategia defensiva.
«Una simple deuda no configura un delito de estafa. En este contexto actual, entonces estaría llena de estafadores, porque hay un montón de tasas de deuda»
El letrado reconoció que los montos involucrados eran elevados, lo cual —según su criterio— generó confusión y derivó en que la causa llegara a juicio oral con una condena de cumplimiento efectivo.
El acuerdo que torció el rumbo del caso
Entre la interposición del recurso ante el TIP y la resolución del tribunal, ocurrió un hecho clave: las partes alcanzaron un acuerdo económico. Si bien Divoy no reveló cifras, confirmó que los denunciantes consideraron saldada la situación y presentaron un desistimiento de sus recursos.
«Ir al Tribunal de Impugnación con un acuerdo conciliatorio fue el mayor motivo por el cual el TIP da vuelta una sentencia», admitió el abogado. Y agregó: «Cuando no hay un acuerdo de partes y las partes están solicitando una salida, me parece que justamente la justicia es para las partes».
El acuerdo se cerró con las dos firmas que representaban el mayor peso económico en la causa, aquellas cuyo supuesto perjuicio había justificado la pena de prisión efectiva.
De la cárcel a la libertad: el nuevo escenario para los imputados
Con la resolución del TIP, los condenados pasaron de enfrentar una pena de cumplimiento efectivo a una condena de ejecución condicional, es decir, que cumplirán en libertad. Para la defensa, este resultado representa una victoria significativa, considerando:
- Los imputados no tenían antecedentes condenatorios previos
- Atravesaban situaciones personales y familiares delicadas, agravadas por el proceso judicial
- Los montos involucrados en la causa eran considerables
«Haber logrado esto con la magnitud de la causa y lo que se había generado en su momento, para nosotros por supuesto que lo consideramos una victoria», concluyó Divoy.
