Las tres centrales sindicales del país —CGT y las dos CTA— definieron un plan de lucha conjunto contra las políticas del gobierno nacional que tendrá réplicas en todas las provincias, incluida La Pampa. El cronograma arranca el 22 de julio con una movilización al Congreso de la Nación y se extiende hasta octubre, cuando está prevista una marcha federal acompañada de un paro general.
Primera movilización en apoyo a los jubilados
Julio Acosta, integrante de la Intersindical y la CTA La Pampa, explicó que la primera acción será el 22 de julio en solidaridad con el Movimiento Nacional de Jubilados. «Todos los miércoles ellos hacen una concentración, una protesta, y reclaman aumentos. Esta vez van a estar acompañados por una movilización de las tres centrales», señaló.
Acosta recordó que la situación de los jubilados es crítica: «Están pasando por una situación de pobreza extrema donde tienen que elegir entre alimentarse o medicarse».
Calendario extendido hasta octubre
El plan de lucha contempla varias jornadas de protesta. El 7 de agosto habrá otra movilización al Congreso por la Ley de Tierras, contra la reforma laboral y por la Ley de Glaciares. En septiembre, cuando se trate el aumento del salario mínimo vital y móvil, las centrales marcharán al Ministerio de Economía.
El cierre del plan será en octubre con una marcha federal hacia Plaza de Mayo y un paro general que podría durar entre 24 y 36 horas. «Se va a hacer en defensa del salario, de la jubilación, del trabajo, por empleo, el cese de los despidos», precisó Acosta.
«No podemos seguir esperando de que se apliquen medidas y no tengamos reacción de parte de los trabajadores. Siendo tan golpeado como estamos siendo»
La contrarreforma laboral y sus efectos en La Pampa
Consultado sobre el impacto de la reforma laboral en la provincia, Acosta fue contundente: «Es una contrarreforma porque va contra los trabajadores, va contra la clase». El dirigente explicó que la normativa afecta especialmente a los trabajadores de plataformas digitales, a quienes se considera «colaboradores» y no empleados en relación de dependencia.
«La promesa de que la reforma laboral iba a servir para blanquear trabajo es una enorme mentira. No se los considera trabajadores, sino colaboradores de las empresas de plataformas. Una verdadera estafa para todos esos pibes y pibas que andan en bicicleta o en moto, arriesgando su vida por cuatro monedas», denunció.
Contratos cortos y convenios amenazados
Otro punto crítico es la generalización de contratos temporales. Acosta detalló que se está implementando una modalidad por la cual se contrata por cinco o seis meses, se despide al trabajador sin indemnización, y al mes se lo vuelve a contratar. «La cuestión es que se interrumpe el vínculo laboral para no tener estabilidad, para no tener que pagar indemnizaciones», indicó.
Además, advirtió sobre la denuncia de 850 convenios colectivos: «Si en el proceso de un año no se discute un nuevo convenio, ese convenio cae y pasamos todos a ser de la ley de contrato de trabajo, que es el piso de los derechos de los trabajadores. Más abajo no podemos caer».
Cláusula gatillo y paritarias en La Pampa
En el ámbito provincial, los empleados estatales cobrarán este mes la cláusula gatillo correspondiente al último trimestre, que rondará entre el 2,5% y el 3%. A eso se suma un 2% de recupero del poder adquisitivo y la incorporación al básico de una suma remunerativa lateral.
Acosta confirmó que en la primera semana de agosto retomarán las negociaciones con el gobierno pampeano para discutir la pauta salarial del tercer trimestre. «Hemos optado por hacer acuerdos trimestrales para no quedar desfasados con respecto a la inflación», explicó.
Salarios por encima de la canasta nacional, pero bajo la provincial
El referente sindical destacó que en La Pampa una familia tipo cobra por encima de $1.640.000, y un recién ingresante sin antigüedad ni categoría, unos $1.200.000. Sin embargo, aclaró que esos montos están «por encima de la canasta de la pobreza del orden nacional, pero por debajo de la línea de la pobreza de la canasta que en La Pampa efectivamente existe».
Acosta reveló que desde los sindicatos elaboraron una canasta propia para la provincia, comparando precios con hipermercados de otras jurisdicciones: «Acá hay precios más altos», concluyó.


