Jimena Asquini, técnica en floricultura de General Pico, participó del Congreso Nacional de Viveristas realizado en Mendoza y trajo novedades sobre una técnica que ya se está implementando en la ciudad: el xeropaisajismo. Se trata de un método de jardinería sustentable que reduce drásticamente el consumo de agua y obliga a repensar la producción tradicional de plantas.
Qué es el xeropaisajismo y por qué llegó para quedarse
“Uno cuando habla de xeropaisajismo piensa en las crasas y los cactus”, explicó Asquini. Pero la técnica va mucho más allá. Se trata de diseñar jardines con especies que requieren bajo mantenimiento, poco riego, que se reproducen solas y atraen polinizadores. “Ya no hay sistemas de riego como antes, donde teníamos que regar muchísimo. Hoy la mayoría de los jardines que se ven en La Pampa se riegan. Si no se riegan, se mueren”, señaló.
La especialista destacó que el xeropaisajismo no implica trabajar menos, sino todo lo contrario: requiere mayor conocimiento técnico para seleccionar las especies adecuadas al clima y suelo pampeano. “No todas las especies que funcionan en Buenos Aires para el xeropaisajismo son las que se usan en La Pampa, porque allá los regímenes de lluvia son más grandes”, aclaró.
Ejemplos locales de la técnica en acción
El xeropaisajismo ya está presente en General Pico. Asquini mencionó casos concretos: el edificio nuevo de La Cuadra ubicado en calle 115 entre 16 y 14, y el diseño del bulevar de la Avenida entre calles 21 y 19. “Se utilizaron gramíneas y herbáceas ornamentales que no necesitan riego. Las rosas que se usaron en su momento en la 21 necesitaban mucho riego. ¿Cuántas veces ven a los chicos hacer el mantenimiento de riego de los Penicetum ruppelli y las gauras que se pusieron en la avenida? Muy pocas veces a la semana. Y están fantásticas”.
“Gracias al cero paisajismo va a empezar a desaparecer la producción de plantines tradicional. Los productores nos vamos a tener que reconvertir a otra cosa”
La reconversión de los productores florícolas
El avance del xeropaisajismo obligará a los productores de plantines a reconvertirse. Asquini fue clara al respecto: su producción tradicional deberá adaptarse a las nuevas demandas del mercado. “Seguramente vamos a producir otro tipo de plantas”, adelantó, aunque prefirió no revelar detalles de las alternativas que está evaluando.
La técnica también contó que en el congreso de Mendoza se abordó el uso de inteligencia artificial en la floricultura, especialmente para estrategias de cultivo, marketing y organización empresarial. “Ya estamos trabajando en eso. Nos llevaban información de empresas que ya están trabajando para productores florícolas, donde les muestra los rindes y te dice cuáles son las ventajas y desventajas, cuáles son los cambios que tienes que hacer”.
Mendoza como modelo y referencia regional
La elección de Mendoza como sede del congreso no fue casual. La provincia cuyana lleva años trabajando en xeropaisajismo, principalmente por la escasez de agua. “Comenzaron con los viñedos. Hacían paisajismo en esos viñedos donde no usaban sistema de riego porque obviamente allá el agua es escasa”, explicó Asquini.
Según la especialista, la experiencia mendocina resulta valiosa para La Pampa porque ambas provincias comparten características similares de suelo y agua. “Nuestro suelo y nuestra agua es muy parecida”, señaló.
Especies nativas y sustentabilidad
Entre las plantas recomendadas para xeropaisajismo en la región, Asquini mencionó:
- Gauras
- Achilleas
- Verbenas bonaerensis (nativas de Argentina)
- Penicetum ruppelli
- Mullenbergia
- Salvias (muchas nativas de la zona centro del país)
- Calibrachoa (nativas de La Pampa)
La técnica destacó el trabajo del INTA Castelar en investigación de plantas ornamentales nativas. “Argentina ya lleva muchos años haciendo investigación en plantas ornamentales nativas, que son silvestres pero las producen ornamentalmente junto con el INTA. Japón ya está desarrollando semillas a nivel de distintos lugares del mundo con especies como Calibrachoa, que son nativas de La Pampa”.
Beneficios del agua de lluvia
Asquini también se refirió a la importancia de las lluvias recientes para la región. “Siempre la lluvia hace muy bien a las plantas. Es un tipo de agua generosa con una calidad excelente, que para un lugar como la provincia de La Pampa, que tenemos un agua muy mala, alcalina, hace que limpien todos estos residuos de sal en el suelo y mejore la calidad y la estructura”.
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