Cómo detectar y combatir plagas y enfermedades en las plantas durante el otoño

24 mayo, 2026 a las 08:00
¿Te gusta InfoPico? Agréganos como fuente preferida y aparecemos primero en tus búsquedas
Agregar InfoPico

Jimena Asquini, técnica en floricultura y columnista habitual de InfoPico Radio 99.9, visitó los estudios para hablar sobre un tema clave en esta época: cómo detectar y combatir las plagas y enfermedades que afectan a las plantas al salir del verano y entrar en el otoño. Con ejemplos concretos y material fotográfico propio, detalló los principales problemas que pueden aparecer en los jardines pampeanos.

Thrips: el insecto que vuelve gris a las hojas

Uno de los problemas más comunes en esta temporada son los thrips, pequeños insectos de color grisáceo o negro que se ubican en el envés de la hoja. Asquini explicó que la señal más clara de su presencia es cuando las hojas de los tallos jóvenes se vuelven grises o plateadas, un color poco habitual en plantas dañadas.

“No es muy común que una hoja por daño se vuelva gris. Por lo general se pone amarilla, se pone marrón, pero gris como plateada la hoja, no es muy común”, señaló la especialista. Este insecto suele aparecer en épocas de mayor temperatura, pero aún en otoño se puede encontrar una “tanda final” que daña los brotes nuevos.

Para combatirlos, recomendó usar insecticidas sistémicos, ya sean químicos u orgánicos. Entre las opciones orgánicas mencionó el aceite de neem o la tierra de diatomea. Los productos químicos deben aplicarse una vez por semana durante tres semanas consecutivas.

Hongos: manchas con halo rojo

Otro problema frecuente son las enfermedades fúngicas, especialmente la antragnosis. Esta enfermedad se manifiesta con manchas quemadas en las hojas, de color gris, negro o marrón, rodeadas por un característico halo rojo.

Asquini remarcó la importancia de distinguir si el problema es causado por un insecto o por un hongo: “Si yo tengo insectos en la planta, tengo que aplicar insecticida. Si yo tengo enfermedades que están producidas por hongos, tengo que aplicar fungicidas”.

Esta enfermedad es muy común en eleagnus y en formios, esas plantas acintadas de colores rojos, verdes o amarillas. “Las puntas se vuelven secas y si uno presta atención tiene debajo de eso seco ese anillito rojo”, describió. El daño es irreversible: la parte afectada no vuelve a recuperar su color original.

Pulgones ocultos en plantas arrocetadas

En plantas con hojas muy juntas, como repollos de jardín o lechugas ornamentales, puede aparecer tejido húmedo y podrido. Muchos piensan que se trata de un hongo, pero en realidad es consecuencia de pulgones escondidos entre las hojas apretadas.

“Los pulgones están en lugares cálidos y húmedos. Como defecan constantemente azúcares y melaza, se pudre, se forman fumaginas y se termina pudriendo”

La recomendación es revisar manualmente, separando las hojas para detectar la presencia del insecto. Una vez identificado, se debe aplicar insecticida, no fungicida.

El caso de los arbustos siempreverdes

Los arbustos siempreverdes, esos que muchos cortan con formas redondas o cuadradas, son especialmente vulnerables. Asquini fue contundente al describir la cantidad de problemas que pueden sufrir: cochinilla, pulgones, antragnosis, thrips, mosca blanca y oídio.

Para estas plantas, es necesario aplicar tanto insecticida como fungicida. Sin embargo, advirtió: “Son plantas que no se van a terminar 100% de curar”.

Cómo y cuándo aplicar los productos

La técnica en floricultura brindó pautas claras sobre la aplicación de productos fitosanitarios:

  • Productos químicos: una aplicación semanal durante tres semanas seguidas, tanto para insecticidas como fungicidas.
  • Productos orgánicos: varían según la marca comercial; algunos requieren tres aplicaciones en la primera semana y luego una semanal.
  • Dosis: consultar el marbete del producto, que indica cantidades según el tamaño de la planta.
  • Aplicación: nunca mojar la planta al punto de que chorree el producto.

Asquini recordó que todos los productos químicos y orgánicos deben tener un marbete aprobado por SENASA, como si fueran medicamentos.

Tiempo de proteger del frío

Con la llegada del otoño, también es momento de pensar en la protección contra las heladas. La especialista recomendó que en marzo las plantas ya estén tapadas con mantas térmicas. “Uno tiene que prever la helada. Antes de que llegue, yo tengo que tapar”, explicó.

Las mantas térmicas tienen poros que permiten el paso de humedad y temperatura, por lo que si es necesario aplicar productos fitosanitarios, simplemente se destapa, se aplica y se vuelve a tapar.

En cuanto a plantaciones, aclaró que en esta época se puede plantar cualquier tipo de plantas. A partir de junio, además, comienzan a estar disponibles en los viveros las plantas a raíz desnuda, sin maceta, que resultan más económicas.

El valor de las plantas

Consultada sobre los precios de las plantas en viveros, Asquini hizo una comparación que invita a reflexionar sobre el valor real de estos productos. “Una docena de facturas sale 12.000 pesos y lo consumís en una tarde tomando mate. Una planta sale 13.000 o 15.000 pesos, te va a durar mínimo 30 años si la sabés cuidar”, planteó.

Explicó que un arbusto de 15.000 pesos le llevó al productor dos años de trabajo, mientras que una planta de interior grande tiene al menos seis años de producción. Casos más extremos son las zikas, que requieren 10 años, o las flores del pájaro, que tardan 8 años en florecer.

“Para vender una planta grande, el productor la tiene 10 años. Tenés que tener lugar y plata, espalda para mantener una planta sin vender 10 años”

Escuchá la nota completa: