El diputado nacional por La Pampa (PJ), Ariel Rauschenberger, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y puso sobre la mesa un fuerte reclamo contra el gobierno nacional: la retención de los fondos provenientes del Impuesto a los Combustibles, un gravamen que pagan todos los argentinos al cargar nafta o gasoil y cuyo destino exclusivo, por ley, es el mantenimiento y la construcción de rutas.
Ante el evidente deterioro de la red vial y la falta de envío de estos recursos a las provincias, el bloque justicialista presentó un pedido de informes dirigido directamente al ministro de Economía, Luis Caputo. “Queremos saber cuánto se recaudó, cuánto se gastó en el objetivo que marca la ley y en qué aplicaron la plata que no se gastó”, sentenció el legislador pampeano.
Rauschenberger explicó que este impuesto fue el que más aumentó en el último tiempo, impactando de lleno en el bolsillo de los conductores cada vez que pasan por el surtidor. Sin embargo, esos fondos no vuelven a la infraestructura. “El gobierno, en vez de aplicarlo, se queda con la recaudación para decir que tiene las cuentas equilibradas y mostrar equilibrio fiscal para cumplir con el Fondo Monetario”, disparó el diputado.
La situación genera un profundo malestar entre los gobernadores e intendentes de todo el país, ya que la parálisis en las obras no solo destruye los caminos, sino que frena la generación de trabajo en los municipios. “Las rutas ya venían deterioradas y ahora están peor. Esto impacta directo en la seguridad vial, en los accidentes y en lo que cuesta sacar la producción de nuestras localidades”, detalló.
El pedido de informes busca echar luz sobre el manejo financiero de la cartera económica. Según deslizó el legislador, existe la sospecha de que los fondos de afectación específica estén siendo utilizados para otros fines financieros. “Lo deben haber utilizado en plazos fijos o en bonos, suponemos, pero queremos saber. Por qué, en vez de arreglar la ruta, se quedan con dinero que tiene un destino específico; porque si no, están malversando fondos”, advirtió Rauschenberger.
Mientras se aguarda la respuesta oficial del Ministerio de Economía, el reclamo se alinea con el pedido de los mandatarios provinciales, quienes exigen que la plata recaudada en los surtidores vuelva a las rutas, garantizando así la conectividad, la seguridad de quienes transitan y el desarrollo productivo del interior del país.



