El fiscal Matías Juan advirtió en InfoPico Radio 99.9 sobre el alarmante crecimiento de una modalidad delictiva que utiliza el nombre de reconocidas billeteras virtuales para vaciar cuentas bancarias. En las últimas horas, un vecino de 43 años sufrió el robo de 13 millones de pesos tras caer en el ardid telefónico del “movimiento sospechoso”.
El engaño comienza con un llamado telefónico o mensaje de WhatsApp de supuestos empleados u operadores de Mercado Pago. Según detalló el funcionario judicial, los estafadores le advierten a la víctima sobre una presunta compra fraudulenta realizada con su cuenta y enviada a un domicilio desconocido.
Para “desconocer” dicha operación y evitar que el usuario tenga que hacerse cargo del pago, los delincuentes despliegan una táctica que, aunque burda, resulta efectiva bajo el estrés del momento: le indican a la víctima que debe transferir todo su dinero, no solo el de Mercado Pago sino el de todas sus cuentas bancarias, hacia una especie de “fondo común” para que luego se le reintegre el capital total.
El fiscal remarcó que esta problemática ya no afecta exclusivamente a adultos mayores. “Ayer recibí una denuncia de una persona de alrededor de 43 años, instruida, a la que le hicieron este cuento y le lograron sacar 13 millones de pesos”, lamentó Juan, evidenciando el fuerte poder de persuasión que manejan estas bandas delictivas que operan a diario.
Ante la gravedad de los montos que logran sustraer, las autoridades insisten en la prevención y la concientización. “No hay ningún personal de Mercado Pago que te vaya a llamar para decirte que te usaron la cuenta. Se comunican por canales oficiales desde la misma plataforma”, enfatizó el fiscal.
Finalmente, se recomendó a la población que, ante el menor indicio de este tipo de llamadas, se debe cortar la comunicación automáticamente y bloquear el número si el contacto fue vía WhatsApp. La propia aplicación muestra advertencias en pantalla durante las llamadas, recordando que jamás se deben aportar datos sensibles, transferir dinero ni compartir claves, ya que las empresas legítimas nunca exigen estos procedimientos.



