La temporada de incendios en La Pampa continúa activa, aunque las últimas noticias traen un alivio momentáneo para los brigadistas. Tras el paso de una tormenta eléctrica que afectó la zona oeste de la provincia, Defensa Civil confirmó que los focos generados por la caída de rayos se encuentran contenidos.
David García, director de Defensa Civil, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y brindó un panorama detallado de la situación. Según explicó el funcionario, la actividad eléctrica de la noche anterior provocó dos incendios puntuales entre las localidades de El Durazno y Chacharramendi.
“Los dos fuegos quedaron contenidos hoy a las 8 de la mañana. Ahora resta ver cómo se desarrolla el día, si la temperatura no los vuelve a levantar o si hizo efecto el trabajo de los brigadistas para que no se vuelvan a propagar”, señaló García.
Tecnología y alerta temprana
Una de las novedades en el combate contra el fuego es la implementación de nuevas herramientas tecnológicas. García destacó que el sistema de monitoreo satelital que utiliza el organismo ha incorporado inteligencia artificial para la detección de puntos calientes.
“Es como que ya te pone sobre aviso, te va poniendo en alerta. Cuando detectamos algún punto de calor, empezamos a hacer los llamados a los campos de la zona. La mayoría de los teléfonos los tenemos, entonces llamamos para ver si detectan alguna columna de humo; eso nos ayuda a una detección temprana y a despachar la cuadrilla lo más rápido posible”, detalló el director.
Casi 200.000 hectáreas afectadas
En cuanto al balance de la temporada, las cifras muestran un incremento respecto al año anterior, aunque se mantienen lejos de los récords históricos. García estimó que, sumando los últimos eventos, la superficie afectada ronda las 200.000 hectáreas.
El funcionario explicó que la sequía de años anteriores había dejado poco “combustible” (pasto) en los campos, lo que resultó en una temporada pasada con apenas 25.000 hectáreas quemadas. Sin embargo, la situación actual es distinta, aunque todavía manejable si se la compara con la temporada 2016-2017, donde el fuego arrasó con 1.400.000 hectáreas.
“Uno no quisiera que se quemara ninguna hectárea, es el deseo de todos, pero en La Pampa siempre hubo fuego y lamentablemente lo va a haber, ya sea por tormentas o por razones humanas”, reflexionó García con crudeza sobre la realidad geográfica de la provincia.
La zona más crítica
Actualmente, la preocupación se centra en el oeste profundo, específicamente en la zona de La Pastoril y Santa Isabel, donde la sequía es más pronunciada y las lluvias han sido esquivas. “Esa es la zona más afectada; allí se quemaron aproximadamente unas 100.000 hectáreas”, confirmó el entrevistado.
El equipo de Defensa Civil, compuesto por unos 60 integrantes entre brigadistas y personal técnico, se mantiene en alerta a la espera de que los pronósticos de lluvia para el oeste se concreten en las próximas horas y ayuden a mermar el riesgo de nuevos focos.

