El siniestro se desató pasadas las doce de la noche en un domicilio de las calles 444 y 417. La rápida maniobra del padre, que evacuó a todos por una abertura trasera, evitó una fatalidad.
Un nuevo episodio de extrema gravedad sacudió la tranquilidad del Barrio Federal en la madrugada de hoy. Una vivienda familiar fue escenario de un voraz incendio que, si bien causó daños materiales de consideración, no cobró víctimas fatales gracias a la pericia y reacción inmediata de uno de sus moradores.
El hecho se registró después de la medianoche. Según trascendió, el grupo familiar se encontraba descansando cuando el humo comenzó a propagarse por el inmueble. Fue el padre de la familia quien, al percatarse de la asfixiante situación y ante la imposibilidad de utilizar las salidas convencionales, tomó la drástica decisión de destrozar un ventanal ubicado en el sector posterior de la casa. A través de esa vía de escape, logró poner a salvo a su pareja y a sus hijos, rescatándolos uno a uno del interior de la vivienda antes de que las llamas tomaran mayor control.
Operativo y asistencia médica
La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata. Al lugar arribaron efectivos de la Comisaría Primera, Comando Radioeléctrico y el Grupo Especial. En simultáneo, el Cuartel de Bomberos Voluntarios desplegó dos unidades con una decena de servidores públicos para combatir el foco ígneo y realizar tareas de enfriamiento.
Minutos más tarde, personal del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) se hizo presente para brindar asistencia. Si bien todos los ocupantes lograron salir por sus propios medios, se dispuso el traslado de la madre y los menores hacia el Hospital Gobernador Centeno. El objetivo fue realizar un control clínico preventivo y suministrar oxígeno debido a la inhalación de monóxido de carbono. El hombre, artífice del rescate, permaneció en el sitio colaborando con las autoridades.
Pérdidas importantes
Las primeras pericias indican que el fuego se habría gestado en el dormitorio de los niños. Allí, las pérdidas fueron totales y la temperatura alcanzada fue tal que provocó el desmoronamiento de la estructura del cielorraso. Un dato fundamental aportado por la dueña de casa es que lograron cerrar la puerta de dicha habitación, acción que actuó como barrera y evitó que el fuego arrasara con la totalidad del inmueble, aunque el humo afectó todos los ambientes.

