La técnica en Floricultura, Jimena Asquini, visitó los estudios de InfoPico Radio 99.9 para abordar una problemática recurrente en los jardines de General Pico y la región durante el verano: la aparición de la plaga conocida como “perro de los naranjos”, que afecta gravemente a las plantas de cítricos.
Asquini explicó que muchos vecinos pueden estar notando daños en las hojas de sus limoneros, naranjos, pomelos o quinotos, como si estuvieran comidas o con extrañas galerías en su interior. “Es muy común ver en la hoja del cítrico como una raya, como una galería. Y esto es producto de esta mariposa”, señaló la especialista.
¿Qué es el “perro de los naranjos”?
La plaga es la etapa larval de una mariposa de gran tamaño, negra con detalles amarillos, perteneciente al género Papilio. Aunque el insecto adulto es inofensivo y se dedica a polinizar, su ciclo reproductivo es el que genera el problema. “En el momento que va a polinizar las flores de los cítricos, también se dedica a poner huevos”, detalló Asquini.
Estos huevos, casi imperceptibles, eclosionan para dar paso a una larva que se camufla de manera sorprendente. “Suele ser de colores grisáceos con blancos, que si uno la ve parece lo que defeca un pájaro. Entonces uno ve eso y no le presta atención”, advirtió la técnica.
La larva, en su etapa de crecimiento, se alimenta vorazmente de las hojas, causando una gran defoliación que debilita a la planta, impidiendo la fotosíntesis y afectando la producción de frutos.


“Cuando uno la toca o se acerca, libera unas antenas grandes de color naranja que se llaman osmoterios y que libera un olor desagradable. Es el método que utiliza esta larva como autoprotección”, explicó Jimena sobre una de las características más particulares de esta oruga.




Cómo combatir la plaga de forma efectiva
Asquini ofreció distintas alternativas para controlar la plaga, adaptadas a las posibilidades locales. Si bien mencionó que en otros países se utilizan métodos ecológicos con depredadores naturales como la vaquita de San Antonio, en Argentina las opciones más viables son otras.
- Control orgánico: Se recomienda el uso de aceite de neem, un producto natural que funciona muy bien para erradicar esta plaga sin dañar el medio ambiente.
- Control químico: Se puede recurrir a un insecticida de contacto. Sin embargo, Asquini hizo una advertencia clave: “Lo que vamos a tener que controlar en el caso del químico es que la planta no esté en fructificación para cosecha, porque hay que ver el poder residual del producto. Es decir, cuánto tiempo está este producto en la planta para que yo pueda cosechar y consumir esa fruta”.
La especialista subrayó que el combate debe realizarse siempre en la etapa larval, ya que la mariposa adulta no produce daño a la planta.
Las plagas se trasladan: un problema creciente
Consultada sobre la aparición de nuevas plagas, Asquini aclaró que el fenómeno principal es el traslado de especies de una región a otra, favorecido por el cambio climático y la actividad humana.
“Las plagas no es que aparecen nuevas, lo que está sucediendo es que se están trasladando plagas de otras provincias a provincias donde antes no existían. Plagas que antes duraban un periodo corto de tiempo en nuestra provincia se aclimataron, se adaptaron y hoy las tenemos durante todo el año”, concluyó.



