En su columna habitual en INFOPICO RADIO 99.9, la floricultora Jimena Asquini, de Cultivos Asquini, brindó detalles sobre una fascinante planta trepadora conocida como “Aristolochia” u “ojito de poeta”. Además, compartió la emoción por un importante reconocimiento que recibió de la Universidad de Buenos Aires por sus 25 años de trayectoria profesional.
Una planta “tramposa” que atrae polinizadores
Jimena Asquini comenzó explicando la particularidad de la Aristolochia, a la que describió como una planta “tramposa”. “En realidad son tramposas porque la estructura y la forma que les dio la naturaleza les permite adaptarse para poder llamar a polinizadores. No son carnívoras, no se alimentan de los insectos, sino que intentan atraerlos por olores, texturas o formato”, detalló. El objetivo es que el insecto, al buscar el néctar, se lleve consigo los granos de polen, un mecanismo de polinización similar al de las orquídeas.
Esta enredadera es ideal para los jardines de la ciudad, ya que se adapta muy bien a la media sombra. “Acá lo ideal es ubicarlas a media sombra, que le dé todo el sol de la mañana y que a partir de las 3 de la tarde no tenga más sol. Funcionan muy bien”, recomendó Asquini. Además, destacó su rápido desarrollo y su atractivo para la fauna local: “Van a encontrar a esta planta llena de colibríes y mariposas alimentándose del néctar”.

Consejos para su cultivo y cuidado en La Pampa
La especialista ofreció una serie de recomendaciones prácticas para quienes deseen incorporar esta planta en sus hogares.
Plantación: Se puede plantar durante todo el año, ya que se comercializa en maceta. “Se deben plantar cada dos metros y medio de distancia, porque tienen un desarrollo muy amplio, llegando a abarcar hasta cinco metros de ancho”, indicó. Un consejo clave es plantarla siempre inclinada contra la pared o el alambrado para guiar su crecimiento.
Protección: Durante los primeros dos o tres años, cuando la planta es joven, es fundamental protegerla del frío. “Recomendamos que la tapen con manta térmica, simplemente la cubran, y eso hace que funcione sin ningún problema”.
Riego: Al ser una planta subtropical, requiere riegos moderados. “Con que la riegues dos o tres veces por semana es suficiente. Siempre es importante que los riegos sean profundos”, explicó. Asquini advirtió sobre el riego por aspersión, especialmente en primavera y otoño. “Cuando uno salpica mucho los arbustos, le genera mayor humedad a la hoja y eso trae aparejado hongos. Además, nuestra agua es alcalina y suele poner blanca la hoja, una señal de que tiene mucha sal”.
Reconocimiento a la trayectoria
En otro tramo de la entrevista, Jimena Asquini compartió su emoción por haber recibido una distinción de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en un acto que homenajeó a los egresados con 25 y 50 años de carrera.
“Fui la única en la tecnicatura en floricultura que se recibió en el año 2000 que recibió esa distinción, una medalla. Fue muy emotivo el acto”, expresó. Además, resaltó un hito en su carrera que sentó un precedente a nivel nacional: “Fui la primera y única técnica en floricultura matriculada por un colegio de ingenieros, que reconoció mi título como un título de grado. Gracias a mi matriculación en La Pampa, se pudieron matricular después varios técnicos en otras provincias”.


