En un paso histórico para la seguridad vial en Argentina, el Senado de la Nación aprobó recientemente una reforma que endurece significativamente las penas por delitos viales. Este logro es el resultado de una incansable lucha llevada adelante por organizaciones como Estrellas Amarillas y Madres del Dolor, con Silvia González, referente de Estrellas Amarillas, a la cabeza.
González, en diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, expresó su profunda satisfacción por esta media sanción, calificándola como “una gran deuda pendiente de toda la dirigencia política”. Según explicó, el reclamo por el endurecimiento de las penas se extiende por más de dos décadas.
Un camino complejo: de Alcohol Cero a la reforma del Código Penal
La dirigente recordó que esta propuesta se presentó inicialmente en 2021 junto con el proyecto de Alcohol Cero. Sin embargo, por sugerencia de entonces legisladores como Sergio Massa, se decidió separar ambos proyectos para agilizar la aprobación de Alcohol Cero. “Tuvimos una discusión enorme, decidimos bajarlo, porque dijimos, bueno, va a salir rápido el alcohol cero, nunca pensamos que íbamos a tardar casi dos años en sacarlo”, relató González.
La implementación de la Ley de Alcohol Cero a nivel nacional puso en evidencia una grave inconsistencia con el Código Penal vigente. Silvia González detalló que, a pesar de tener alcohol cero para todo el país, “mucha gente ha visto en todo este tiempo un montón de conductores alcoholizados que han matado al volante y no ha habido un correlato, ni en sentencias, ni en prisiones, ni en nada, porque el código penal no fue adecuado a la ley nacional de alcohol cero”.
El problema radicaba en que el Código Penal, con más de 90 años sin una modificación integral, establecía que para que la conducción bajo los efectos del alcohol fuera un agravante, el conductor debía tener más de un gramo de alcohol en sangre. Para conductores profesionales, el límite era de 0.50. “Con esta ley lo que vamos a hacer es que para todo el mundo sea cero, no hay la posibilidad ni de 1, ni de 0.5, ni nada, cero, cero, cero. El cero no mata”, enfatizó González, subrayando el objetivo de la nueva normativa.
La dura sesión en el Senado
El camino hacia la media sanción no estuvo exento de dificultades. Silvia González describió la sesión en el Senado como “tremenda”, con “tramas” y “modificaciones de último momento” que surgieron a pesar de que el proyecto había sido debatido por más de un año y medio. Incluso, la situación llegó a un punto “vergonzoso”, según sus palabras, cuando senadores que habían sido coautores del proyecto comenzaron a poner objeciones.
En un giro inesperado, la senadora Sagasti, visiblemente molesta por las trabas, expuso públicamente que una de las principales opositoras era una coautora del proyecto. Esta situación llevó a retirar las modificaciones negociadas y a solicitar que el proyecto se votara tal cual había ingresado. Finalmente, la iniciativa obtuvo un apoyo mayoritario, con solo seis abstenciones, lo que demuestra la sensibilidad del tema y el reconocimiento al dolor de las familias afectadas.
Un esfuerzo sin apoyo estatal
González hizo hincapié en el “desgaste enorme” que implica esta lucha para las organizaciones. “Nosotros hemos estado con las madres durmiendo en las terminales, Miguel, porque a veces nos dan los diputados o los senadores nos dan para un pasaje, pero no es más nada”, reveló. Además, desmintió enfáticamente cualquier ayuda gubernamental o subsidio, aclarando que Estrellas Amarillas no recibe recursos de ningún organismo estatal, a diferencia de otras fundaciones.
“Quiero que por favor todo el mundo vea los boletines oficiales de la provincia de La Pampa en 20 años, cuando el gobierno provincial o algún organismo o alguna intendencia nos dé ayuda”, desafió González, buscando desmentir difamaciones sobre el financiamiento de la fundación.
Próximos pasos y la promesa personal
Con la media sanción en el Senado, la mirada ahora está puesta en la Cámara de Diputados. Silvia González confirmó que el presidente de la Cámara, Martín Menem, contactó a Vivian Perrone (de Madres del Dolor) y prometió que el proyecto será tratado en la Comisión de Legislación Penal antes del 26 de octubre, con el objetivo de elaborar un dictamen.
Para Silvia González, esta lucha es mucho más que una cuestión legal; es una promesa personal. “Esta es la promesa que yo hace más de 22 años le hice a mi hijo. Yo no he tenido vida hace 22 años, que ha sido nuestro eterno reclamo, y creo que una vez que yo logre esto, finalmente creo que voy a tener la paz que necesito para realmente volver a tener una vida”, concluyó, reflejando el profundo compromiso detrás de cada paso de esta batalla por justicia y seguridad vial.



