En un contexto de tensión económica y bajo la atenta mirada del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno argentino se encuentra evaluando una serie de modificaciones en el sistema previsional. Esta revisión se da luego del pedido explícito del organismo internacional, enfocado en la sostenibilidad a largo plazo del régimen.
Un informe oficial reciente ha puesto de manifiesto los principales desafíos estructurales que enfrenta el sistema de jubilaciones en el país. Entre ellos, se destacan el envejecimiento de la población, la persistente informalidad laboral y los cambios en las trayectorias laborales de los trabajadores.
Si bien hace apenas dos meses una reforma previsional parecía descartada, tras las declaraciones del entonces titular de ANSES, Mariano de los Heros, sobre la necesidad de contar con 30 años de aportes para acceder a la jubilación, el panorama actual parece haber cambiado. El acuerdo con el FMI, ligado estrechamente a la meta de déficit cero, incluye la solicitud de reformas en este ámbito.
La titular del FMI, Kristalina Georgieva, enfatizó la importancia de “reformas bien secuenciadas de los sistemas tributario, de coparticipación de ingresos y de pensiones” para fortalecer la calidad y sostenibilidad fiscal del programa económico argentino.
Desde el Palacio de Hacienda, si bien no se han emitido comentarios oficiales sobre medidas específicas, se aclaró que las versiones que circulan son solo eso y que cualquier anuncio se realizará en el momento oportuno. El FMI ha establecido como fecha límite para estas reformas diciembre de 2026.
En este marco, el informe presentado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ante el Congreso, subraya que la “sostenibilidad del sistema previsional es un desafío global”. El documento detalla que el Gobierno Nacional está llevando a cabo un “diagnóstico exhaustivo” que incluye el análisis demográfico y financiero del sistema, así como la revisión de experiencias internacionales.
Por el momento, se insiste en que no se ha definido ninguna línea de acción concreta, ya que cualquier propuesta debe basarse en un análisis riguroso que garantice decisiones responsables a largo plazo, sin comprometer los principios fundamentales del sistema ni el equilibrio fiscal.
El Gobierno también sostiene que las medidas de orden fiscal, estabilización macroeconómica y recuperación de la confianza que se están implementando buscan generar las condiciones necesarias para dinamizar la actividad productiva, fomentar la inversión y, en consecuencia, crear más empleos formales, lo que fortalecería el sistema previsional.
Otro factor que genera preocupación es la disminución de la natalidad y el consecuente envejecimiento de la población. Los datos de 2023 revelan una caída significativa en los nacimientos en comparación con 2014, lo que impacta en la relación entre trabajadores activos y pasivos.
Fin de la moratoria previsional y alternativas vigentes
Recientemente, el Gobierno tomó la decisión de no renovar la moratoria previsional, un esquema que permitió jubilarse a más de 580.000 personas que no contaban con los años de aportes completos, dada la alta informalidad laboral. En 2024, más de 313.000 personas accedieron a su jubilación a través de esta vía.
Según Francos, esta medida se enmarca en una “revisión estructural del sistema de seguridad social”. No obstante, el Ministerio de Capital Humano informó que la modalidad de activos del Plan de Pago de Deuda Previsional (PPDP) sigue vigente para aquellos a menos de diez años de la edad jubilatoria.
Además, las personas de 65 años o más que no reúnan los 30 años de aportes pueden acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Desde su creación hace dos años, más de 580.000 personas accedieron a este beneficio.
El informe también destaca que el control socioeconómico de la PUAM revela que los beneficiarios tienen ingresos y patrimonio superiores a la línea de indigencia. A marzo de 2025, más de 203.000 personas perciben esta pensión, que en la práctica eleva la edad de jubilación a 65 años para las mujeres que no completaron sus aportes.
De esta manera, el debate sobre el futuro del sistema previsional argentino se intensifica, con el Gobierno analizando cuidadosamente las opciones para cumplir con las exigencias del FMI y garantizar la sostenibilidad del sistema a largo plazo, en un contexto económico y social complejo.
Fuente: infobae

