El fiscal general, Armando Agüero, visitó los estudios de INFOPICO RADIO 99.9 y abordó diversos temas relacionados con el trabajo de la fiscalía y la situación delictiva en la región, destacando principalmente el crecimiento de las estafas y la profesionalización de los delincuentes. Con estadísticas alarmantes y un análisis detallado, Agüero planteó la necesidad de mejorar los controles y los recursos destinados a la seguridad y prevención.
Estafas: el delito predominante
Agüero destacó que las estafas representan actualmente la mayor problemática en la provincia. Según sus estimaciones, solo en el último mes y medio, dos personas fueron estafadas por un total de 100.000 dólares, y en el año las cifras podrían alcanzar los 500.000 o incluso un millón de dólares. “Es monstruosa la cantidad de plata. Nunca en otro tipo de delito ves un impacto económico tan grande”, subrayó.
El fiscal señaló que los delincuentes detrás de estas estafas no son locales: “Ninguna modalidad de estafa es de un delincuente de La Pampa o de General Pico. Son todos de afuera, ya sea físicamente o vía aplicaciones”. Además, explicó que la sofisticación de estas maniobras supera muchas veces la capacidad técnica de las autoridades para enfrentarlas.
La importancia de los controles y la tecnología
En cuanto a las medidas preventivas, Agüero elogió los avances en tecnología, como el uso de cámaras de seguridad y detectores de patentes, aunque insistió en que son insuficientes si no se complementan con controles físicos más estrictos. “El delito no se frena aumentando las penas, sino con prevención y control. Hay que identificar a las personas que ingresan a la provincia, con nombre, apellido y destino”, afirmó.
El caso reciente de dos delincuentes detenidos en Pico después de un robo en Intendente Alvear ilustra esta problemática. Según el fiscal, aunque las cámaras permitieron identificar el vehículo involucrado, la investigación fue compleja porque el auto no estaba a nombre de los delincuentes, una situación común en estos casos. “Si ese auto hubiera salido de la provincia, no lo atrapamos más”, explicó.
La profesionalización del delito
Agüero también resaltó cómo los delincuentes se han profesionalizado en el uso de tecnología. “Ya no estamos hablando del tipo que patea la puerta y se mete en tu casa. Eso ya no va más. Hoy, los delincuentes manejan las aplicaciones y los sistemas mejor que nosotros”, advirtió. Además, mencionó las dificultades que enfrentan las autoridades para investigar delitos relacionados con criptomonedas, un método cada vez más utilizado para lavar dinero: “Es imposible rastrear el dinero una vez que entra en ese sistema, salvo que tengamos recursos que hoy no tenemos”.
Recursos y capacitación: una necesidad urgente
El fiscal elogió el compromiso de las fuerzas policiales locales, pero insistió en que necesitan más recursos para enfrentar el crimen organizado. “Cuantos más recursos les das, más capacidad tienen para resolver los problemas”, aseguró. También mencionó que el sistema estatal de contratación es lento y rígido, lo que dificulta incorporar técnicos especializados en delitos informáticos y actualizar la tecnología necesaria.
El desafío de la seguridad
Para Agüero, el avance de las estafas y la llegada de delincuentes de otras provincias evidencian la necesidad de reforzar las estrategias de control. Aunque reconoció los logros alcanzados en la provincia, advirtió que aún queda mucho por hacer: “La prevención requiere una combinación de tecnología, controles físicos y una inversión constante en recursos para el personal policial y los fiscales”.
La problemática de las estafas es un reflejo de un fenómeno nacional que afecta a todas las provincias. Según Agüero, es fundamental continuar capacitando a los equipos de seguridad en delitos informáticos y dotarlos de herramientas modernas para enfrentarse a esta nueva realidad delictiva.

