Francisco Farrugia y su amor por el reloj de la Parroquia: “Mi papá lo arregló durante 40 años y jamás recibió nada”

19 agosto, 2018 a las 16:08

Como el reconocido relojero ya no está con nosotros, su hija Irene fue la encargada de contar la historia de “El reloj de Farruggia”.



Días atrás el reloj de la Parroquia de calle 18 entre 9 y 11 volvió a funcionar, después de que se cambiara la vieja maquinaria por una nueva, con un sistema más moderno y efectivo.

La novedad llevó a que infopico.com se contactara con Irene Farruggia (72), hija del famoso relojero Francisco Juan Farruggia, quien durante décadas se encargó del mantenimiento y reparación del aparato de relojería, siempre ad honorem.

“El reloj llegó a Pico en 1946, en el año que yo nací. A la maquina la mandaron de Francia. No me acuerdo bien en que año, pero mi papá lo empezó a arreglar porque era relojero, lo hizo hasta que ya por la edad no podía subir más las escaleras. La última vez que lo subió fue el 30 de junio de 1992”, recordó la vecina.

“Hará unos 10 años el reloj había quedado parte por parte en distintas relojerías, porque nadie lo podía armar, y cayó en manos de mi hijo, o sea su nieto, para ver si podía lograr hacer la pieza que mi papá había hecho a mano para que pudiera andar. Cuando le dijeron que era su abuelo quien la había hecho antes y cuando la desarmó para poderla pulir la pieza, que es como un tuvo, estaba dentro esa reliquia tan hermosa para mi familia, escrita de puño y letra por mi papá con todos los que habían colaborado cuando terminaron de arreglar el reloj por última vez. Si Pablo no lo hubiera abierto, nunca habría aparecido eso”, rememoró con nostalgia.

Afirmó que ese texto “es una parte de la historia de uno, sobre porque la vivió, yo me emocioné mucho. En la reliquia está escrito quienes lo ayudaron a subirlo, quien pintó los cuadrantes, quien hizo cada cosa, porque eso fue sin fines de lucro, ninguno cobro nada. Mi papá en los 40 años que arregló el rejo jamás recibió nada”.

“Yo esto lo viví, porque subí muchas veces con él a la torre, porque me gustaba mucho lo que él hacía. El reloj era su vida, son cosas de personas nobles que no pensaban en cobrar, lo hacían por amor”, destacó y dijo a modo de anécdota que “vos a la gente le preguntas y te dicen que es ‘el reloj de Farrugia’, el único que lo podía arreglar era él”.

Ese vínculo llevó en su momento a un reconocimiento por parte del Estado local. En la casa que históricamente ocuparon en calle 17 al 773, donde funcionaba la relojería de Don Farruggia. “Ahí hay una placa en recordatorio que le dieron a mi hijo el día que Pablo volvió a arreglar el reloj. Nos llamaron desde el Concejo Deliberante y colocaron una placa en la relojería que era de mi papá, en lo que era su casa, como un lugar histórico”, señaló.

“Mi hijo Pablo tiene el engranaje que hizo mi papá a mano y me lo trajo. Está hecho diente por diente a mano con limas, ahora se hace todo con tecnología. A veces pienso en las horas que pasó limando cada ranurita para que quedaran todos los dientes iguales”, recordó.

“El otro día cuando me enteré lo que hicieron vino mi hijo y me encontró llorando, cuando me preguntó que me pasaba le conté y me dijo que no me pusiera mal, que al reloj original seguramente lo iban a llevar al Museo Maracó o guardarlo, ahí me volvió el alma al cuerpo, porque tenía miedo que lo hubieran desarmado y terminado en la nada”, contó por último Irene. Según informaron fuentes confiables a este medio, el aparato se mantendrá guardado en la misma Parroquia para su preservación.

¿Te gusta InfoPico? Agréganos como fuente preferida y aparecemos primero en tus búsquedas
Agregar InfoPico