Son los dos chicos de APAP que trabajan en la Distribuidora Los Tres Soles cuyo caso fue dado a conocer por uno de los clientes de dicho comercio mediante las redes sociales y que infopico.com se hizo eco de la misma hace un par de días.
En la mañana de ayer, nos acercamos al comercio ubicado en calle 21 entre 18 y 20 y pudimos ver a Yennifer Garino y Roberto Delgado en plena jornada laboral.
La charla comenzó muy tímidamente pero rápidamente los nervios se fueron y ambos nos contaron qué es lo que hacen.
Yenni tiene como labor la confección de las milanesas y Roberto, “pucho”, como cariñosamente le dicen, se encarga de la logística de acomodar la mercadería en los frezzer, fijarse en las fechas de vencimientos y otras labores afines.
Tanto Yenni como “pucho”, es la primera vez que tienen un trabajo estable y en blanco y nos contaron que la experiencia ha sido muy buena y destacaron la excelente relación con sus empleadores y compañeros de labores.
Los Tres Soles, es una empresa familiar de Don Carlos Epifanio junto a sus hijos Adrián, Jorge, María Belén y Roberto. Los empleados son 5 incluidos Yenni y Roberto quienes cumplen con su jornada laboral comprendida entre las 8 de la mañana y las 12 horas de lunes a sábado.
Ambos se mostraron muy contentos y sorprendidos luego de la nota publicada por infopico.com que daba a conocer la historia de inclusión que llevó a la empresa Los Tres Soles a tener entre sus empleados a dos chicos pertenecientes a APAP.
La idea de poder incluirlos surgió de uno de los hijos de Don Carlos, Adrián Epifanio quien se acercó a APAP y tras charlar con Hugo Carbonel, dirigente de dicha institución, se pudo concretar la idea de contratar a dos chicos en el local comercial de calle 21. En esos momentos Yannifer y Roberto participaban de un proyecto denominado “Vida Independiente”.
Fue así como llegaron a los Tres Soles y fueron incorporados a la planta permanente. María Belén Epifanio destacó el trabajo de los chicos señalando que “ellos tienen sus funciones. Uno les dice lo que tienen que hacer y lo hacen muy bien. Pucho es el más divertido, está todo el tiempo riéndose canta mucho y Yenny es más seria, se concentra bastante y saca todos los pedidos. Ambos trabajan muy bien. A nosotros nos encanta tenerlos acá. Cuando faltan o se han tomado sus vacaciones se los extraña un montón…nos traen alegría, son divinos”, señaló.
María Belén quiso destacar también la predisposición de los otros chicos que trabajan en la empresa. “El día que Adrián trajo la idea ayudar a la comunidad de alguna manera, hablamos con los chicos, los empleados nuestros a ver ellos hasta dónde querían llegar a ayudar”. Por supuesto, tanto Alejandro Durán, Pablo Durán y Diego Leguizamón, que son los otros empleados, se mostraron dispuestos a colaborar con los nuevos compañeros, situación que los propietarios de la empresa valoraron grandemente.
Finalmente, María Belén expresó su deseo de que “ojalá el día que se vayan sea el día que se jubilen”, lo que deja ver la clara intención de mantenerlos hasta dónde ellos lo quieran.
Ojalá que esta historia de inclusión sea un ejemplo para que otros comercios de la ciudad puedan replicarlo en favor de estos chicos que muchas veces se los mal llamados “discapacitados”, porque queda claro que la capacidad y las ganas de la tienen a flor de piel.
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