El Papa León XIV ya está en vuelo rumbo a América Latina, con primera escala en Uruguay y posterior llegada a la Argentina. En ese marco, el obispo de La Pampa, Luis Darío Martín, dialogó con InfoPico Radio y puso el acento en un pedido concreto: que los pampeanos que no puedan viajar también vivan la experiencia. «Mucha expectativa de todos, mucho entusiasmo», resumió.
Cuántos pampeanos viajan y por qué el número es difícil de precisar
El obispo señaló que los cálculos oficiales manejan una cifra aproximada, aunque admitió que el número real será bastante mayor. «Estaban calculando cerca de 3.000. Yo creo que muchos más», estimó.
La dificultad para contabilizarlos tiene una explicación sencilla: buena parte de los viajeros no se organiza a través de las parroquias. «Hay mucha gente que va por su cuenta, que tiene sus hijos en Córdoba o Buenos Aires, o tiene departamento, tiene amigos. Esas personas no siempre es fácil contarlas porque no se registran en ningún lado», explicó Martín.
«Lo importante es la experiencia»
Más allá de los números, el eje de su planteo fue otro. Para el obispo, el gran desafío es que la mayoría del pueblo pampeano —el que se queda por razones de salud, de trabajo o de dinero— no quede al margen.
«Lo que más me importa a mí es la experiencia. Y yo no quiero que nuestro pueblo quede sin esa experiencia. El que va, yo soy feliz porque la va a tener y le va a quedar un recuerdo siempre. Pero para mí el más pobre, el que no puede ir, no quiero que pierda esa experiencia»
Martín relativizó incluso la ventaja de estar presente en los actos masivos: «Allá en Buenos Aires, en Luján o en Córdoba lo van a ver por pantallas, porque es imposible verlo con millones de personas. Lo que van a ver, a lo mejor, es un puntito blanco con sol». Lo que vale, insistió, es «el encuentro, las anécdotas, la emoción compartida, la ilusión del uno y del otro».
Pantallas gigantes en Pico, Santa Rosa y Toay
La Iglesia pampeana organizó proyecciones en prácticamente todas las localidades de la provincia para seguir en comunidad los momentos centrales de la visita. Según detalló el obispo, los encuentros se realizarán en distintos espacios según el pueblo:
- Parroquias y templos locales.
- Comisiones de fomento, en las zonas rurales.
- Clubes, cumelenes y salones comunitarios.
En General Pico, Santa Rosa y Toay —y probablemente en algún otro punto de la provincia— facilitarán pantallas LED gigantes. «A través de ellas vamos a poder congregarnos y tener una experiencia similar a la que tienen en Buenos Aires, en Córdoba, en Luján», sostuvo.
Los horarios del lunes: misa a la mañana y jóvenes a la tarde
El cronograma local tendrá dos momentos fuertes el lunes 9 de noviembre. La primera misa se seguirá desde la plaza, con concentración a partir de las 10 de la mañana. Por la tarde será el turno del encuentro con los jóvenes, con gente reuniéndose desde las 18.
«Va a haber grupos artísticos, va a haber animación, va a haber congregaciones para que podamos experimentar algo similar a lo que están haciendo en los otros lugares y estar en comunión», describió. También anticipó que, en la medida en que lo permita la parte técnica, buscarán conectar a las comunidades pampeanas entre sí y con quienes estén en Buenos Aires o Córdoba.
El itinerario del obispo junto a León XIV
Consultado sobre su propia agenda, Martín aclaró que los obispos acompañan al Pontífice en los actos masivos, aunque no en todas las actividades, por una cuestión de espacio. En su caso, participará del encuentro en Claypole, de todos los eventos multitudinarios, de la celebración en la Catedral de Córdoba y de las vísperas en la Catedral de Buenos Aires, además de la cena con el Papa.
El obispo recordó además que fue León XIV quien lo designó al frente de la diócesis pampeana: había llegado como obispo auxiliar durante el pontificado de Francisco y quedó como titular tras el nombramiento de monseñor Raúl como arzobispo de Paraná.
«A fulano, que lo mira por TV»
Sobre el final, Martín volvió sobre su idea central con una comparación futbolera. Destacó que el Papa mantuvo todas las actividades programadas pese a la operación que atravesó: «Si no tiene excusas como para no venir a la Argentina y no dejó ninguna de las actividades, qué lindo es poder sentir esa experiencia de ser tenido en cuenta, de ser querido, de ser visitado».
«Está esa frase de la jerga futbolera: a fulano, que lo mira por TV. Bueno, nosotros no tenemos que ser los que lo miramos por TV, sino que podamos tener la experiencia. Porque la experiencia es lo que nos va a marcar el corazón para toda la vida»
Respecto de los mensajes que dejará el Pontífice en suelo argentino, el obispo fue cauto: «Son las mismas cosas que viene diciendo siempre, que van a tener una repercusión particular acá. Cada uno lo va a leer desde su propio corazón».
