Con el objetivo de planificar y coordinar las acciones sanitarias ante la posible llegada de eventos meteorológicos adversos, se llevó a cabo en General Pico una relevante reunión de trabajo encabezada por el coordinador del Comité de Operaciones de Emergencias Sanitarias (CODES), Juan Barbero. Del encuentro participaron autoridades de los dos hospitales de la ciudad, referentes del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) y representantes de diversos servicios de salud locales.
La actividad se desarrolló en el marco de la estrategia provincial denominada “Salud en Alerta: Gestión del Riesgo y Respuesta Sanitaria ante posibles Fenómenos Hidrometeorológicos Extremos en La Pampa”, anunciada recientemente por la cartera sanitaria pampeana para responder con celeridad ante las complicaciones que pueda generar la corriente de “El Niño”.
Planificación para evitar la improvisación
Durante la jornada se analizaron metodologías de trabajo orientadas a fortalecer la capacidad operativa de los equipos de salud. En este sentido, Barbero destacó la importancia de “prepararnos ante el posible desembarco de este fenómeno meteorológico como es El Niño, que nos exija manejar diferentes estrategias de abordaje a posibles situaciones donde cada uno debe tener claro cuál es su rol”.
“Buscamos anticiparnos a las situaciones, la propuesta es no esperar a tener un incidente crítico para improvisar respuestas, sino que, de antemano, poder determinar tarjetas de acción, articulación intersectorial, vínculos con las demás instituciones y demás”, subrayó el referente del CODES.
Continuidad asistencial y articulación en el territorio
En el caso puntual de General Pico, Barbero remarcó que la meta es dar continuidad al trabajo articulado que ya se viene realizando desde la protección civil organizada. “Se trata de bajar un poco el nivel de incertidumbre y entregarle a cada agente de los servicios de salud qué rol tendrán, cómo se van a convocar, cuál va a ser el punto de encuentro y cómo garantizamos la continuidad de los cuidados”, sostuvo.
Entre los puntos críticos previstos en los protocolos se encuentran escenarios con cortes de energía eléctrica y falta de iluminación, la logística para acercar medicación a pacientes con patologías crónicas, el acceso al segundo nivel de atención, las guardias de emergencia y las estrategias específicas para el área de salud mental. Asimismo, se contempló el diseño de circuitos de información para que la comunidad conozca oportunamente los canales asistenciales disponibles ante contingencias climáticas.
“Es fundamental anticiparse a las situaciones y es lo que propone Salud en Alerta, que no es más que una guía paso a paso que va a ir ayudando a construir a cada uno de los equipos de salud de la provincia su plan de acción, que luego estará integrado a la región y a la provincia a través de un plan general”, concluyó el funcionario.

